Por Alan Miranda
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En México, construir carreteras y autopistas federales puede retrasarse hasta años.
Esto se debe a que el Gobierno inicia las obras sin tener en su poder todos los terrenos necesarios, contrario a lo que sucede en otros países, como Estados Unidos y Reino Unido.
Raúl Murrieta, subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), explicó que las convocatorias para buscar al constructor y operador de una vía de cuota se lanzan una vez que se libera por lo menos el 40 por ciento del derecho de vía.
“Si tú tienes que esperar a que el Gobierno primero sea el dueño del 100 por ciento de todo el derecho de vía, te vas a tardar dos, tres años antes de lanzar la próxima licitación”, explicó en entrevista.
Neil Gray, director de Asuntos Gubernamentales de la Asociación Internacional de Puentes, Túneles y Caminos de Cuota (IBTTA, por sus siglas en inglés), explicó que en Estados Unidos son los estados y no la Federación la que se encarga de la construcción de caminos.
Las obras comienzan hasta que los gobiernos estatales tienen en su poder los terrenos necesarios. A veces lo realizan con décadas de anticipación.
En Reino Unido, donde Agencia de Caminos (Highways Agency) tienen un programa para vender la tierra que le sobra una vez que las vialidades han sido construidas.
Bernardo Quintana, presidente de ICA, la empresa encargada de construir dos de estas autopistas ubicadas en Oaxaca, dijo que su compañía ha tenido que negociar con las comunidades cercanas para que les permitan construir a cambio de beneficios para la población.