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HERMOSILLO.- Problemas de salud por mala alimentación, heridas producidas por las condiciones climáticas del desierto y la interrupción de la educación, son algunas de las principales dificultades que enfrentan los menores migrantes.
El egresado de la tercera generación del Doctorado en Ciencias Sociales del Colegio de Sonora (COLSON), Adrián Mancera Cota, presentó el trabajo de tesis “La vulnerabilidad de los menores migrantes no acompañados en tránsito hacia Altar”.
En el marco de la primera actividad del Seminario Niñez Migrante que realiza el COLSON, el investigador señaló que “la temporada estacional influye en cuánta gente va a haber, cuántos van a intentar cruzar hacia Estados Unidos, es uno de los factores”.
Mencionó que el autobús no es el único medio de transporte que utilizan los menores que viajan hacia el vecino País del Norte, pues por lo general toman más de dos tipos de transporte para realizar el viaje.
Mancera Cota comentó que la población de Altar, ubicada al Noroeste de Sonora, es considerada como puerta de entrada para cruzar de manera clandestina hacia la Unión Americana.
El flujo de la migración hacia la frontera sonorense de El Sásabe es vía Altar, por lo que éste último territorio constituye la puerta de entrada y cuenta con la infraestructura necesaria para los que pretenden ingresar hacia Estados Unidos por esa ruta.
Señaló que de los menores que son atendidos en la frontera, el 80% son niños y el restante 20% niñas y sus edades oscilan entre los 13 y los 17 años, los cuales son repatriados por la ciudad de Nogales, Sonora.