Por Alejandra López
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- PEMEX dejará de estar obligada a financiar el gasto público... pero hasta el año 2026.
Según una versión preliminar de la Ley de Petróleos Mexicanos, que próximamente enviará el Ejecutivo al Congreso, la paraestatal estará obligada a participar todavía en 2020 con el equivalente al 30% de los ingresos públicos.
Entre 2021 y 2025, su aportación será del 15%, y ésta desaparecerá en 2026.
La reforma constitucional aprobada el año pasado supone que, al abrir la puerta para la competencia en este sector, el Gobierno compensará vía impuestos, derechos y regalías los recursos que deje de recibir de la petrolera.
En promedio, los recursos que aporta PEMEX representaron 34% de los ingresos totales del Gobierno entre 2007 y 2013.
En el borrador de la ley, del cual Reforma tiene copia, se señala que el régimen de aportaciones mínimas entrará en vigor a partir de 2016, cuando la paraestatal migre a ser una empresa productiva del Estado.
“Para asegurar el manejo responsable de las finanzas públicas, el dividendo estatal que el Estado determine para el ejercicio fiscal de 2016 será como mínimo equivalente al 30% de los ingresos después de impuestos que generen PEMEX y sus empresas productivas subsidiarias durante el 2015”, señala.
El Congreso recibirá la semana entrante un paquete de aproximadamente 28 leyes, entre las cuales figuran la de Hidrocarburos y la de Ingresos sobre Hidrocarburos.
Éstas detallarán las modalidades de contratación y el nuevo régimen fiscal para PEMEX.
La Ley de Petróleos Mexicanos modificará el consejo de administración y lo empoderará, pues podrá remover al director general de la empresa y hacer recomendaciones para un sustituto.
Sin embargo, éste será designado por el Presidente de la República.
Actualmente, el consejo está compuesto por 15 integrantes. Con la nueva ley, se reducirá a 9, y ninguno de ellos será representante sindical.
El presidente del consejo será el secretario de Energía; tres consejeros más serán del Gobierno Federal, y 5 más, independientes.
Podrán opinar sobre el desempeño del director y lo guiarán en su rendición de cuentas, además de que se encargarán de determinar los planes de inversión y contratación de la empresa.
Cada año formularán el Plan de Negocios en un horizonte de cinco años y aprobarán presupuestos y el plan de endeudamiento.