EL UNIVERSAL
TUXTLA GUTIÉRREZ.- Andrés Manuel López Obrador aseguró que si “está vivo” y tiene el respaldo popular, contenderá por tercera ocasión por la Presidencia de la República en 2018, pese a la falta de garantías de las autoridades electorales, “la guerra sucia” anticipada y la campaña de desprestigio en su contra, encabezada desde el Gobierno por el Presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.
En la conclusión de su gira de cuatro días por Chiapas, el presidente del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) replanteó la vía electoral como medio y pacífico y legal para el cambio político; “no hay otra alternativa: el camino no es la violencia, ésta en vez de destruir el autoritarismo lo perpetúa”, sostuvo.
El ex candidato presidencial afirmó que Morena competirá electoralmente, no obstante “las cartas marcadas” en el Gobierno donde “Salinas nombró a Rosario Robles en la Secretaría de Desarrollo, para manipular con los programas de la SEDESOL, el Procampo, Oportunidades , el 70 y Más y el llamado programa para combatir el hambre”. Todo eso tiene como propósito obtener los votos, con el reparto de migajas, de dádivas, denunció el político tabasqueño.
En conferencia de prensa, López Obrador sostuvo que si “lo quiere la gente y estoy vivo, voy a participar de nuevo como candidato a la Presidencia en el 2018”, en cuyos comicios se aspira a tener 30 millones de votos. Cuando logremos eso, a “la mafia del poder” no le servirá ningún truco, enfatizó.
El ex candidato presidencial destacó que, pese a los ataques contra Morena, Peña Nieto “está caído; se derrumbó por completo, por eso no sacan encuestas”, respecto a su gestión y luego de la implantación de las reformas estructurales.