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Concluyen migrantes caravana en Tamaulipas


Por Miguel Domínguez
AGENCIA REFORMA
REYNOSA.- La Caravana del Migrante 2014 culminó en Reynosa con una marcha de más de 400 personas centroamericanas de la Casa del Migrante a la Cruz del Migrante, en los bajos del Puente Internacional Reynosa-Hidalgo.
Encabezados por el padre Pedro Pantoja, de la Fundación Frontera con Justicia de Saltillo, Coahuila, los centroamericanos narraron en rueda de prensa la serie de vejaciones, abusos, violaciones y muertes de que son víctimas a su paso por México.
Los migrantes recorrieron el País con permiso del Instituto Nacional de Migración, que les extendió un salvoconducto de libre tránsito por 30 días, pero aún falta mucho por hacer en la batalla legal, dijo Pantoja.
Los centroamericanos demandaron a las autoridades mexicanas apoyo para no ser víctimas de los delincuentes y policías corruptos.
Previo a la marcha, María Adriana Elvira, Jairo Guerra, Saira Guadalupe Zúñiga, Jaime Alexis Enrique Rosales, los cuatro de Honduras y Gilmar Téllez, de Guatemala, expusieron su testimonio de sufrimiento, carencias y desempleo que padecen en Centroamérica.
Pero narraron también historias desgarradoras de violencia, extorsiones, abusos, violaciones, muerte y hambre que sufren en México al ser víctimas de polleros, delincuentes o policías.
En el plantón en la Cruz del Migrante, del lado americano se concentraron agentes de la Patrulla Fronteriza y Aduanas en camionetas, caballo y hasta un helicóptero, y del lado mexicano los centroamericanos les lanzaron consignas y hasta maldiciones.
En la marcha, los centroamericanos se sorprendieron que los vigilara un helicóptero de la Aduana Americana en el fin de su Caravana del Migrante y le lanzaron gritos desde la ribera del Río en Reynosa.
Por parte de la Policía Federal Preventiva, la Estatal Militar y Policía Estatal Acreditable, protección y seguridad recibieron.
Al llegar a la Cruz del Migrante, los centroamericanos oraron por los indocumentados caídos, 72 de ellos se tendieron en el suelo en memoria de las víctimas de la masacre de San Fernando, ocurrida el 23 de agosto de 2010.