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Por Eduardo B. Almada


Manager Ecológicos - Sonidos De La Flauta - Doble Reves y Un Acierto

Sea o no la mejor descripción, al menos parece ser atinada. El reciclaje es un proceso que consiste someter algo usado a un tratamiento donde se obtiene algo nuevo. Tan sencillo así.
Todo indica que un historial de éxito entre estrategas tiene similar valor al fracaso si lo catalogamos en base al peso de títulos o coronas. Es que un timonel que haya sido campeón, se convierte en una pieza cotizada y no así, aquel que especialmente con varios años de experiencia, sigue sin obtener un cetro. Dirán que tiene lógica y podría ser. Sin embargo, al platicar con algunos directivos, suelen minimizar la importancia del piloto, quien sin lugar a duda en las primeras de cambios cuando un equipo no está funcionando, carburando o sobre todo no esté entre los mejores lugares, es despedido. No importa que tal tipo jamás haya tenido que ver al contratar y/o escoger a jugadores, hacer drafts, realizar pagos, cumplir o incumplir en los acuerdos además del trato de las familias de protagonistas, etc. Su única responsabilidad, y mas que nada hablando de béisbol mexicano, es ver cómo le hace para que ante cualquier situación, logre ser campeón; pero al final de cuentas, sólo fue un guía mas ya que todo lo hicieron desde la directiva y los jugadores.
En el sentido estricto del reciclaje ecológico, "es un proceso fisioquímico o bien mecánico que consiste en someter un producto, materia o material ya utilizado a un tratamiento por el cual se obtiene materia prima como producto final, o incluso un nuevo producto". Otra definición es "la obtención de una materia prima a través de desechos, volviéndolos a introducir en el ciclo de la vida". Tocamos el tema con todo respeto; pero realmente da la impresión de ser el trato que se le da al mánager especialmente mexicano, aunque haya también unos extranjeros que son maltratados como si hubieran nacido en territorio nacional. Cierto, aquí podría haber un tanto de malinchismo como igualmente de plenitud de complejos. Pero mas importante nos parece la imagen que se ha creado.
Otrora era común cambiar a un mánager porque el club quedaba mal, no rendía lo suficiente para verse en muchas ocasiones, siquiera como algo que progresa aunque sea lentamente. El tiempo no importa. Hoy sin importar que le hayan dado muchos productos en proceso de reciclaje junto con otros que siendo nuevos carecen de experiencia, la culpa es del estratega; mas en el corto plazo. Al fin y al cabo, quien tomó las decisiones previas ha de haber sido un sabio. Curiosamente, leíamos un artículo de la rebatinga del poder en los partidos políticos que hace recordar la frase tan popular: "Como el burro que tocó la flauta". Por cierto, es preciso resaltar que nunca -o casi-, no se deja de agradecer al mánager por haber participado. ¿Les pagarán como indican las reglas de Ligas Menores, campaña completa?...
Cuando los Medias Rojas perdieron anteayer el doble juego ante los Rays de Tampa Bay, en el Fenway Park, apostamos mentalmente que no habría otro suceso reciente especialmente al haberse dado ambos por la mínima diferencia. Y vaya que el 1ro. tuvo su dosis de controversia. En la 7ma. con el marcador 2-1 visitantes, Dustin Pedroia abrió con sencillo, Shane Victorino se ponchó y David Ortiz dio doble contra el monstruo verde cargado al central. Aquel haciendo la carrera del indio, llegó barrido a la registradora al mismo tiempo que José Molina recibía el tiro sin poder bloquear pues habrían marcado "safe", lo mas probable de acuerdo a nuevas reglas. No obstante, el deslizamiento de Pedroia lo obligó a tenderse cuan largo es y tratar de tocar de pasada con el pie izquierdo estirado, dando la impresión que gracias al grosor de la suela, quizá un vértice del pentágono. El ampayer de la inicial asistiendo en el movimiento de los jueces, perfectamente colocado marcó el out luego de esperar par de segundos para estar seguro. Como resorte saltó Pedroia reclamando y pidiendo que revisaran la jugada. John Farrel, su mánager, lo apoyo. Lo hicieron y no hubo prueba suficiente para cambiar la decisión. Es mas, nos pareció que no había siquiera pasado el pie por arriba del plato y tampoco hecho contacto en lo mas mínimo. El juego quedó así, 2-1 y el 2do., 6-5...
La última vez que en Boston, los patirrojos sufrieron par de reveses en doble jornada, cediendo la delantera en ambos y por mínima diferencia fue el 25 de Agosto de 1934. Chicago se impuso 3-2 y 8-7 en 11 rollos cada uno. Melo Almada reportaría 7 días después con Boston, para su 2do. año y luego de ser el Mas Valioso de los Azules de K.C., principal sucursal que surtía de talento de los Medias Rojas... Muchas Gracias

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@toquesdebola