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AGENCIA REFORMA
BOGOTÁ.- Rescatistas ubicaron este sábado cuatro cuerpos bajo el lodo tras el derrumbe de una mina ilegal de oro en el oeste de Colombia, que había dejado sepultadas el miércoles a 16 personas, de las que tres fueron halladas muertas poco después.
Con los cadáveres hallados este sábado, la cifra de muertos aumentó a siete. Tres resultaron heridos y nueve siguen desaparecidos, aunque las autoridades de Colombia descartaron que pueda haber sobrevivientes.
“Hasta el momento se han rescatado cuatro cuerpos. Los dos primeros fueron de sexo femenino y los últimos de sexo masculino”, dijo a la prensa desde el lugar del accidente Juan Sandoval, director de la Defensa Civil del Departamento del Cauca, donde tuvo lugar la avalancha, en la mina de Santander de Quilichao.
Las labores de búsqueda, que se iniciaron en la madrugada del sábado, corren por cuenta del Ejército, la Policía, Defensa Civil y la Cruz Roja.
Más de 380 socorristas, seis perros y 15 retroexcavadoras se encuentran en la zona para acelerar las labores de recuperación de los cuerpos de los mineros, entre los cuales se encuentran cinco miembros de una misma familia.
“Es difícil que en... 20 metros bajo tierra pueda haber sobrevivientes”, sostuvo Luis Eduardo Grijalba, alcalde de Santander de Quilichao.
“Yo le pido a Dios que haya sobrevivientes, pero es imposible”.
Por otro lado, un funcionario dijo que la clausura de la mina ilegal es inminente ya que se recuperen los cuerpos.
“Esperamos pasar página tras el rescate para ver qué pasa con la mina. Lo que está claro es que no tiene permiso y corresponde a las autoridades locales y regionales su cierre”, aseguró César Díaz, viceministro de Minas y Energía del Gobierno.
La minería ilegal es una práctica extendida en Colombia y alcanza hasta el 80% de las explotaciones del País, si se tienen en cuenta las excavaciones sin título minero y sin licencia ambiental, según la Contraloría, encargada de velar por los recursos del Estado.
Según el alcalde Grijalba, las zonas donde están las minas ilegales en Quilichao prácticamente están fuera del control de las autoridades.