Por Mayolo López
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Envuelta en la controversia provocada por una declaración suya sobre la cobertura del programa Oportunidades entre las indígenas, Rosario Robles se quejó de la discriminación que sufre la mujer hoy en día.
La titular de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) fue oradora en la ceremonia conmemorativa del Día de la Madre que encabezó el Presidente Enrique Peña Nieto en Los Pinos.
Afirmó ahí que las mujeres están muy contentas porque el Gobierno asume un rol cuidadoso para con las madres y sus hijos.
“El haberse olvidado de ello en los años pasados llevó al país a pagar facturas muy caras, pero los programas que usted ha impulsado van en la línea de compartir esta responsabilidad y de entender que el cuidado es una tarea fundamental que, por ningún motivo, sociedad y Gobierno debemos olvidar”, indicó.
La SEDESOL fue la encargada de reunir en la Residencia Oficial a las madres que participaron en la ceremonia, unas 300, entre las que había un pequeño grupo de indígenas.
“Nosotras estamos moviendo a México y por eso es indispensable que se valore y reconozca” el trabajo doméstico, dijo Robles.
La funcionaria deploró la discriminación que asoma contra la mujer en facetas diversas.
“En este México del siglo 21 hay lugares en lo que todavía se despide a una mujer por estar embarazada o se le exige un certificado de ingravidez para ingresar a trabajar, lo que atenta contra el principio constitucional que le garantiza el empleo a todos los mexicanos, sin excepción alguna”, advirtió.
“Ser madre representa un factor de discriminación o de exclusión, porque incluso, por su condición de madre, muchas mujeres se ven obligadas a aceptar empleos mal remunerados, precarios, informales o muchas veces de tiempo parcial para poder hacer compatible el trabajo con cuidado de los hijos”.