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Por Amin Vera
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- A pesar de los efectos que tendría sobre variables como la inflación y el desempleo, los beneficios que se obtendrían por aumentar el salario mínimo a 100 pesos diarios superan los costos asociados, consideraron especialistas.
Actualmente, el salario mínimo en México asciende a 67.29 pesos diarios en aquellos municipios con un costo de vida elevado y 63.77 pesos para el resto.
Las cifras colocan al País en el último lugar entre los integrantes de la OCDE y hacen comparable el pago recibido por los trabajadores no calificados con la remuneración mínima vigente en naciones como Pakistán, Angola y Perú, por lo que recientemente se ha propuesto un aumento.
Respecto a una posible alza en el desempleo derivada del incremento repentino en el costo de contratación de millones de trabajadores, la evidencia internacional muestra que el impacto se minimiza en la medida que las alzas sean moderadas y la base original sea baja.
Ambas condiciones se cumplen en México, pues el salario mínimo representa apenas el 19 % del salario promedio.
Raymundo Campos, investigador del Colegio de México, señaló que existen estudios que muestran que el efecto fue prácticamente nulo en países como Brasil, Uruguay y Reino Unido.
“Sobre un posible impacto sobre la inflación tenemos que, por el lado del efecto puramente mecánico, un incremento de 10 % en el salario mínimo crea un aumento de 0.4% en los precios. Este cálculo es congruente con la evidencia que se ha estudiado en EU e implica que si se llevara el salario mínimo a 100 pesos al día, la inflación aumentaría un máximo de 2 puntos porcentuales”, dijo Campos.
“El salario mínimo en México es bajo y hay espacio para aumentarlo”, añadió.
Según cifras del INEGI, al cierre de 2013, el 57.86 % de la Población Económicamente Activa, equivalente a poco más de 29 millones de personas, percibía hasta 3 veces el salario mínimo al mes. Unos 7 millones obtenían un salario mínimo mensual.
Para Ana María Aragonés, catedrática del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, aumentar el salario mínimo permitiría mantener un alto porcentaje de la mano de obra que emigra cada año.
“Para comprar la totalidad de la canasta básica familiar se necesitan aproximadamente 5 salarios mínimos actuales y si la gente no tiene para comer se tiene que ir a EU, muchas veces en condiciones deplorables. Verdaderamente es una situación de sobrevivencia”, dijo.