Pachuca toma ventaja de 3-2 ante León en la Final del Clausura


Por Edgar Contreras
AGENCIA REFORMA
LEÓN.- El Pachuca es el "Big Brother".
Los Tuzos se olvidaron del vínculo sanguíneo con el León, al que derrotaron 3-2 en la Final de ida en el Nou Camp comandados por el ecuatoriano Enner Valencia al ataque y por el veterano Óscar Pérez en la retaguardia.
El delantero se despachó con dos goles y fue la pesadilla de Jonny Magallón, mientras que el "Conejo" a sus 41 años hizo la atajada de la noche, al 94', tras un disparo de Elías Hernández que amenazó con colarse al ángulo superior derecho.
Ya no hubo espacio para las suspicacias. El León se murió con su filosofía, con esa sociedad de primera intención que le permitió a Carlos "Gullit" Peña estrellar el balón en el travesaño.
Lo curioso fue que, con equipos que tanto respetan la circulación del balón, cuatro de los cinco goles cayeran a balón parado.
Así marcó el "Gullit" el primero al 34' tras un cabezazo, pero así respondió el propio Enner al superar en la marca a Magallón, al 44', y apeló a la misma fórmula al 61' y ante el mismo zaguero.
La salida del ecuatoriano, por lesión, parecía un respiro para el León, parecía. Y es que Hirving Lozano entró al 69' por izquierda, otra vez la zona de Jonny, y con un disparo cruzado puso a Pachuca a soñar con el título.
En esa reacción de los Tuzos mucho tuvo que ver la maestría, en día 15 de mayo, de Enrique Meza. En el primer tiempo, cuando su equipo veía sólo lo tupido, sustituyó al punta Darío Carreño por el mediocampista Érick Rodríguez y así le cerró muchos canales de acceso a La Fiera.
El "Ojitos" disputa su novena Final de Liga, vaya que se la sabe.
El movimiento que no le funcionó fue el de Efraín Cortés por Lozano, al 72', para amarrar el resultado. Fue precisamente el zaguero el que perdió la marca de Mauro Boselli minutos después, el gol que acercó a La Fiera y desencadenó un final vibrante.