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AGENCIA REFORMA
SARAJEVO.- El agua y las minas, otra vez, acechan a los Balcanes.
Las peores inundaciones sufridas por las repúblicas de Serbia, Bosnia-Herzegovina y Croacia en más de 100 años han provocado al menos 40 muertos, miles de evacuados y millones de euros en pérdidas, además de que han removido minas terrestres.
En Bosnia, los aludes de tierra incrementaron el riesgo de sufrir lesiones o morir por la detonación de las minas enterradas durante la guerra de 1992 a 1995.
Éstas han sido removidas por las corrientes de agua y han aparecido en zonas donde nunca se les había visto, indicó el Centro de Acción Antiminas de Bosnia. La agencia enviará hoy a varios exploradores a buscar minas.
Expertos han advertido que las minas podrían recorrer la mitad del Sureste de Europa y atorarse en las turbinas de alguna presa hidroeléctrica.
Antes de las inundaciones, había 120 mil artefactos explosivos registrados en 9 mil 416 campos minados.
Por otra parte, las inundaciones amenazan una planta de energía en Serbia.
Miles de soldados y voluntarios levantaron un muro de sacos de arena de cinco kilómetros para proteger la planta Kostolac, al Este de Belgrado, que cubre el 20 por ciento de las necesidades energéticas del País.
Por ahora, tan sólo en Serbia, las pérdidas ascienden a unos mil millones de euros.
Pero el impacto económico en la región sería mayor por el daño al sector agrícola, que es vital para estos países.
Se calcula que el equivalente a tres meses de lluvia cayó sobre la región en tres días.
“La situación es catastrófica”, dijo el Primer Ministro serbio, Aleksander Vucic.
Y lo peor es que la emergencia no terminará pronto, pues se prevé otra oleada de inundaciones para este miércoles.