Por Javier Camacho
TRIBUNA
Después de varios días de investigaciones y operativos realizados por agentes estatales y municipales en Villa Bonita fueron capturados cuatro integrantes de una banda delictiva, los cuales portaban armas de fuego y confesaron haber matado a dos personas en la colonia Alameda.
Los presuntos homicidas son Abel Eduardo Álvarez Meza, de 22 años de edad y Agustín Arenas Valencia, de la misma edad, el cual cuenta con historial delictivo por robo con violencia en casa habitación y robo con violencia en las personas y en las cosas.
Además, Daniel Antonio Cota Cota, de 23 años de edad, con historial por el delito de lesiones que tardan más de 15 días en sanar, y Carlos Octavio Fierro Félix, de 20 años, con antecedentes por los delitos de narcomenudeo y por robo de vehículo.
Durante las investigaciones, la Policía logró establecer que dichos sujetos eran los mismos que el pasado 10 de enero asesinaron a José Francisco Leyva, de 44 años de edad, y a su hijo Jorge Alberto Flores Velásquez, de 27 años, en hechos ocurridos en la colonia Ampliación Alameda.
En su declaración ministerial los hoy detenidos aceptaron su participación en el doble homicidio y manifestaron que el día de los hechos Abel Eduardo tuvo un altercado con los hoy fallecidos.
Posteriormente cuando las víctimas caminaban por la calle, fueron interceptadas por Eduardo y Agustín, quienes se desplazaban a bordo de una motocicleta, siendo el primero de ellos el que disparó, mientras que el segundo era el conductor de la unidad y el que ayudó a Álvarez Meza a darse a la fuga; mientras esto sucedía, Daniel y Carlos fueron los encargados de vigilar el lugar para dar aviso en caso de que se acercara alguna unidad de la Policía.
Dichos individuos fueron detenidos el día de ayer cuando se encontraban por la calle California, en la colonia Villa Bonita, ya que eran señalados como los probables responsables de haber realizado detonaciones de arma de fuego en contra de un domicilio ubicado en la citada colonia, en hechos registrados la noche del pasado viernes.
Cuando los agentes estatales y municipales los detuvieron les realizaron una revisión, encontrándole a Agustín Arenas una pistola calibre 9 milímetros, abastecida con siete cartuchos útiles; mientras que Daniel traía un revólver calibre 38, con seis cartuchos percutidos en el cilindro.
Además, Carlos Octavio portaba un revólver calibre 38, con cinco cartuchos útiles en el cilindro.
Abel Eduardo traía entre sus pertenencias 19 envoltorios conteniendo “crystal”.
Los hoy detenidos se encuentran a disposición del agente del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC).