Anuncian seis nuevas materias para el caso de la primaria


Por Nurit Martínez
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Los libros de texto gratuitos de la primaria que se entregaron a los niños ofrecen un “panorama de desastre”, aseguró la Academia Mexicana de la Lengua, y recomendó diseñar un nuevo plan de estudios luego de emprender la evaluación a 86 títulos no sólo para identificar errores ortográficos sino también de contenido.
Ante esa situación, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet, anunció que a partir del próximo ciclo escolar iniciará la entrega gradual de los libros corregidos. En total serán seis nuevas materias para el caso de la primaria y dio a conocer que habrá nuevos materiales para preescolar.
Al encabezar la ceremonia en la que se anunció la conclusión de la revisión de los libros de texto gratuitos, realizada en el coro Alto de la SEP, el funcionario federal informó que el órgano de control interno sigue investigando para deslindar responsabilidades. Se trata de la elaboración de 238 millones de libros de texto que llegaron tan sólo en este año a las aulas.
A partir del mes de agosto los niños contarán con nuevos libros de Arte, Español, Historia, Educación Cívica, Ética, Educación Física y volúmenes de lectura renovados, así como nuevos materiales en preescolar.
Aseguró que “la educación pública no sería la misma sin los libros de texto” y que a lo largo de 55 años ha fomentado la inclusión y la equidad.
Antes, el director de la Academia de la Lengua, Jaime Labastida, dijo que al hacer la revisión a 86 títulos se encontró que algunos ponían el énfasis en la memoria, o sea, en proporcionar a los educandos una información a la que tienen acceso sin problema alguno por medio de fuentes que hay en internet.
Consideró que los libros acentúan las respuestas y no las preguntas, los resultados y no los métodos; textos que reciben el nombre de la Exploración de la Naturaleza y de la Sociedad “Son cualquier cosa menos un proceso real de exploración que debieran poner en práctica la curiosidad”.
Subrayó que los libros modificados en la administración pasada, desde 2009 con la reforma a la educación básica, se elaboraron con conocimientos “que podríamos denominar políticamente correctos: recomendaciones para no contaminar la naturaleza, por ejemplo”.
En el caso de la lengua española, la tendencia consistió en poner acento en “habilidades menores, por ejemplo, en acelerar el acto de la lectura para que el niño sea capaz de leer más palabras por minuto. Pero no se insiste en la comprensión de lo leído, menos aún en el placer de proporcionar la lectura”.
El investigador dijo que en la revisión colaboraron investigadores del nivel de Diego Valadés, Ruy Pérez Tamayo, Julieta Fierro, Adolfo Castañón, Ignacio Padilla, Patrick Johansson y Concepción Company. De manera especial comentó la intervención de la investigadora Margit Frenk.
La conclusión a la que llegaron todos ellos es que los libros fueron encaminados hacia los resultados, hacia lo que pueda ser evaluado y cuantificado por el profesor en un examen.
“Una educación así necesariamente fracasa. De ahí que la evaluación nos ofrezca un panorama de desastre: nuestros educandos no alcanzan los niveles adecuados en las pruebas internacionales”, señaló.
Por lo tanto, sugirió elaborar nuevos programas de estudio. Luego propuso al secretario Emilio Chuayffet continuar el proceso de evaluación de los libros, con lo que coincidió el funcionario.
La subsecretaria de Educación Básica, Alba Martínez, dijo que la evaluación no sólo consistió en cuantificar los errores ortográficos sino en identificar también los de contenido.
Ahora la renovación será gradual y se dará conforme al calendario definido en enero de este año.