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Por Gonzalo Soto
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Los días de la gasolina subsidiada en México cada vez más están contados.
De acuerdo con el informe mensual de finanzas públicas y deuda de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el primer cuatrimestre del año el Gobierno Federal otorgó el subsidio más bajo para ese periodo desde 2009.
En total, el Gobierno subsidió 18 mil 698 millones de pesos a la gasolina y diesel que se comercializa en México, como parte del retiro gradual de ese apoyo.
Según datos históricos de Hacienda, en 2013 el Gobierno Federal subsidió 42 mil 348 millones de pesos en los primeros cuatro meses del año, mientras que en 2012 la cifra ascendió a 76 mil 645 millones en el mismo periodo.
El subsidio total que trasladó el Gobierno el año pasado cerró en 105 mil 283 millones de pesos.
La casi desaparición de este subsidio, contablemente considerado un ingreso negativo del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), ya estaba contemplada desde el paquete económico.
Hacienda estipuló en la Ley de Ingresos de la Federación para 2014 uno de los montos bajos del subsidio para todo el año, apenas superior a los 4 mil millones de pesos, para establecer claramente la intención de desaparecer el beneficio.
Así que en los próximos meses tendrá que irse reduciendo todavía más para alcanzar esa cifra.
Si se aprueban las leyes secundarias propuestas para la reforma energética, éste será el último año con un esquema de precios de gasolina y diesel como se conoce.
Con dicha aprobación se prevé que entre 2015 y 2019, el precio se ajuste en la misma tasa que la inflación general de la economía.
Posteriormente, a partir del 2020 y con la presencia de la inversión privada en la producción y distribución de gasolinas independientes de Pemex, el precio se moverá conforme a las leyes del mercado, es decir, puede subir o bajar.
Desde que comenzó el retiro del subsidio gasolinero, el Gobierno Federal argumentó que la distribución de este beneficio era inequitativo y altamente regresivo, pues únicamente el 20% de la población con mayores ingresos absorbe el 57% del monto total de ese apoyo.
“Es oportuno señalar que el apoyo al precio de las gasolinas y del diesel causa distorsiones en nuestra economía, pues se generan incentivos para el consumo de un bien con externalidades negativas de contaminación y congestión”, destacó Hacienda en su Presupuesto de Gastos Fiscales de 2013.
Además el subsidio ha tenido un efecto ecológico negativo, pues el consumo de gasolina per cápita en el País supera al de Chile, Argentina y Brasil.