Visitan diferentes partes del país para comercializar sus productos hechos a mano

Por Juan Pedro Arvizu
TRIBUNA
Desde Huajapan, Oaxaca, Fabiola León, llegó a Cajeme hace dos meses en busca de una mejor oportunidad de vida, sus productos a comercializar son artesanías mexicanas hechas de tejido de palma, hilasa y rafia, como son los sombreros, manteles para mesa, lapíceras, pulseras, bolsas y adornos para el jardín.
La señora de 38 años de edad, que por cuestiones del destino no sabe leer ni escribir, se expone a los potentes rayos del sol día con día para lograr vender sus tradicionales productos, la sorpresa para ella es que las personas les gustan las cosas a un precio muy bajo.
"La gente siempre me regatea como si nuestros productos no tuvieran un valor, no toman en cuenta nuestra mano de obra, mira estos sombreros cuestan 120 y nunca he vendido uno a ese precio, siempre los quieren baratos y con lo que vendo, sale la misma, termino solo recuperando lo del material y apenas alcanzo a sacar para un agua", manifestó agobiada por el calor de la región la Oaxaqueña.