Por Ernesto Sarabia
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- En el anuncio de política monetaria, que dará este viernes la Junta de Gobierno del Banco de México (BANXICO), existe una alta probabilidad de que la decisión sea que la tasa de referencia no se mueva, para mantenerse en 3.50 por ciento, estimó Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics.
“Esta semana el banco central tomará su decisión de política monetaria, la cual tiene una alta probabilidad de quedarse sin cambio”, dijo el directivo.
Sin embargo, advirtió, las condiciones monetarias se encuentran en terreno expansivo desde el inesperado recorte de tasas en marzo de 2013, el cual estuvo basado en una brecha del producto incorrecta.
La brecha del producto está definida como la diferencia entre el PIB observado y el producto potencial de una economía.
Las decisiones de política monetaria pueden ser erróneas cuando se basan mayormente en la brecha del producto y cuando las autoridades asumen mecánicamente que toda brecha negativa implica debilidad de la demanda interna.
Coutiño explicó que si el producto observado es mayor que el potencial entonces existe una brecha positiva que indica un exceso de demanda que podría derivar en presiones inflacionarias.
En cambio, una brecha negativa se interpreta como debilidad de la demanda y, por lo tanto, ausencia de presiones en la parte de inflación.
Dado que la brecha es sólo una variable estimada, entonces está sujeta a imprecisiones y errores, lo cual puede conducir a decisiones monetarias equivocadas.
En marzo de 2013, el BANXICO decidió recortar la tasa de interés en 50 puntos base, por primera vez desde la gran recesión del 2009, una decisión se basó en el argumento de que la brecha del producto era prácticamente cero durante la segunda mitad de 2012, como se establece en las minutas de la reunión del mismo banco central.
Ante la inexistencia de una brecha de producto, aparente ausencia de presiones de demanda, la decisión monetaria fue poco cuestionada y fuertemente “aplaudida” por los mercados.
Pero un año después, en enero del 2014, la actualización de la estimación hecha por el mismo banco central indica que la brecha de producto no era cero, sino positiva en la segunda mitad de 2012.
“Había un exceso de demanda en la economía indicando la posible presencia de presiones inflacionarias. El nuevo estimado oficial dice que si existía una brecha de producto positiva en el momento en que se tomó la decisión de recorte de tasas en marzo”, comentó.
Opinó que lo anterior confirma que la calidad de la información adicional que se incluye en la estimación es un determinante importante de la posición de la brecha del producto.
Coutiño concluyó que si la estimación que hizo el BANXICO en marzo de 2013 hubiera sido la correcta, entonces se habría detectado la existencia de una brecha positiva, por lo que la decisión monetaria de recortar la tasa podría no haberse tomado en ese momento ante la presencia de presiones de demanda.
Ahora se sabe que la decisión monetaria de marzo fue tomada con base en una brecha de producto equivocada o al menos sesgada, mencionó.