Por Verónica Gascón
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Estudiar una carrera ya no implica conseguir un empleo, bien pagado y formal.
En los últimos 5 años, las personas en condición de informalidad laboral, con escolaridad de nivel medio superior y superior, han crecido 36% hasta llegar a 5.5 millones, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, al primer trimestre de 2014.
Estas cifras reflejan las malas condiciones de trabajo con las que se topa el personal con mayor nivel de estudios ya que, aunque laboren en una empresa formal, pueden carecer de prestaciones o seguridad social, lo cual los coloca en una condición de informalidad laboral.
Gerardo Sánchez se encuentra en esta situación.
Estudió la carrera de Comercio Internacional en el Politécnico, se graduó en 2011 y de entonces a la fecha, ha tenido tres empleos, todos por honorarios y sin prestaciones.
La constante es el trabajo temporal, por proyectos, con la incertidumbre de que en cualquier momento podrían prescindir de sus servicios.
El primer empleo no se apegaba a su formación, pero lo aceptó porque por algo tenía que empezar.
El actual está más ligado a su especialidad, pero su permanencia está sujeta al éxito que pueda tener la empresa en los proyectos de consultoría que emprende.
El salario que percibe es de 17 mil pesos, pero Gerardo aspira a tener algo fijo porque quiere cotizar en el IMSS y tener un ahorro.
Para los expertos, las personas que tienen un mayor nivel de escolaridad caen en la informalidad o en el desempleo debido a que los salarios que se ofrecen en el mercado son demasiado bajos y recurren a otras soluciones.
El ingreso promedio mensual de los profesionistas ocupados del País fue de 10 mil 366 pesos, al cuarto trimestre del año pasado.
El área de Ciencias Físico Matemáticas es la que percibe los ingresos más elevados con 12 mil 731, le sigue Arquitectura, Urbanismo y Diseño con 11 mil 761 y por último el área de Ingenierías con 11 mil 598, según el Observatorio Laboral.
Los efectos de la caída del poder adquisitivo son una constante para toda población trabajadora, sin importar el nivel educativo más alto que haya logrado.
Sin embargo, las mayores caídas corresponden a las personas con mayor nivel de escolaridad, afirmó Miguel Reyes, del Observatorio del Salario Justo.
Miguel Ángel Corro, director del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, advirtió que debido a los bajos salarios, los profesionistas buscan otras actividades como poner su propio negocio, pero al carecer de capacidades para ello, caen en la informalidad.
“Una de estas actividades son las ventas de catálogo porque parece sencillo pero no es un empleo de calidad. Muchos de ellos también ofrecen consultorías, como los contadores o médicos, que no llega a ser una actividad formal”, subrayó.
Los profesionistas están teniendo problemas para insertarse en el mercado laboral y este problema está reconocido como el desempleo ilustrado, afirmó Eduardo Carrillo, director general de la Fundación Educación Superior-Empresa.
La única forma que encuentra para su desarrollo profesional es establecerse como su propia solución de empleo y eso lleva al tema del emprendimiento pero como no todos saben de qué manera arrancar su propio negocio, la mayoría fracasa en los primeros años, señaló.
Catalina Delgado, consultora del Instituto Mexicano para la Competitividad, mencionó que para las empresas resulta mucho más económico contratar a personas sin prestaciones porque no tienen que hacer las contribuciones de seguridad social asociadas a tener un trabajador formal.
Una solución que se está manejando es la vinculación escuela-empresa que se está dando sobre todo para carreras ligadas a la Ingeniería.
El 50% de los 70 mil estudiantes que egresan al año de los institutos tecnológicos en el País, tienen empleo al momento de graduarse.
Mientras que en los siguientes seis meses, la empleabilidad llega a ser de 75%, consideró Juan Manuel Cantú, director general de Educación Superior Tecnológica de la SEP.
Pero no todos los egresados corren con la misma suerte, ya que en carreras del área de Ciencias Sociales, Artes, y Económica Administrativas, más de 50% de los profesionistas están ocupados en actividades que no son acordes con su formación profesional.