Advierten a mexicanas sobre romances internacionales que pueden parecer ‘cuentos de hadas’ pero con un final peligroso

Por Silvia Garduño
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Con todo y los riesgos que advierte la Cancillería sobre los romances internacionales, hay mujeres mexicanas que deciden relacionarse sentimentalmente con hombres musulmanes.
Lizbeth y Carla eligieron como pareja a hombres que profesan el Islam: Lizbeth, de 28 años, contrajo matrimonio con un hombre egipcio. Carla, de 37, tiene un novio argelino.
Lizbeth se casó en marzo de 2013, en Playa del Carmen. Ella y su esposo estuvieron viviendo unos meses en Monterrey, hasta que él regresó a El Cairo, donde trabaja en una empresa petrolera, en el área de relaciones públicas.
La joven mexicana, médico de profesión, visitará Egipto por primera vez en dos semanas, y conocerá a su familia política.
“A donde voy a ir son más liberales. Eso creo. Hasta no estar allá no puedo confirmar nada. Al menos mi esposo, acá, jamás se me puso difícil, actúa como un mexicano.
“Lo único que no le gustaba era que yo saludara de beso o que tuviera muchos amigos hombres en Facebook, pero hasta ahí.
“De repente me dice de mi ropa, pero como casi no uso escote ni salgo en shorts, no pasa de ahí”, aseguró.
La regiomontana conoció a su esposo por Internet en 2006. En 2012, viajó a México para conocer a la familia de su novia. Sin embargo, fue más allá, y como es costumbre en su país, pidió la mano de Lizbeth, lo que la enfrentó con su familia.
“Mi familia se asustó. ‘¿Cómo no nos habías dicho que ya te ibas a casar? Ni lo conocemos, ten cuidado con los musulmanes, terroristas’. Todo eso me dijeron.
“Mandaron a mil pastores a hablar conmigo, que qué me pasaba, que si no había otro muchacho mexicano, cristiano”, relató la joven, quien tiene como religión la Adventista del Séptimo Día.
Lizbeth dijo estar consciente de que si tienen hijos, tendrían que ser musulmanes, sobre todo si viven en Egipto. Incluso, podría darse el caso de que su pareja piense en tener más de una esposa, si ella lo consiente y él tiene el suficiente dinero para proveerlas a ambas.
Aunque han platicado de establecerse en México, las complicaciones para que su marido obtenga un permiso de trabajo han hecho que ella piense en establecerse en El Cairo.
“Yo voy ahora a visitar, soy doctora, vamos a ver. Hay que presentar exámenes para revalidar, buscar trabajo, el idioma. Mi objetivo es conocer, ver si me acoplo.
“Él dice que regresemos a México, pero yo no lo he dicho nada, a mí me entró la espinita también de quedarme por allá”.

Cultura normal
Carla es mexicana y desde hace 10 años vive en Inglaterra. Su novio es de Argelia, tiene 40 años, y asegura que no es tan apegado a su religión.
Sin embargo, señala que por cultura, están acostumbrados a separar a hombres y mujeres en todos los ámbitos, algo que ella ha logrado comprender.
“Si ellos no te toman en serio, te dejan hacer lo que quieras. Para ellos, una manera de mostrar que va en serio contigo, son más celosos, posesivos. En su cultura eso es normal.
“Aunque eso puede crear un choque cultural muy fuerte. Muchas veces no lo hacen de mala onda, (pero) desde el momento en que pasas a ser su novia, te alejas del mundo mixto. Sin embargo, él y yo estamos aquí en Europa, eso hace que se dulcifique todo”, relató.
Carla le ha dicho a su pareja que no usará el velo, más que para entrar a una mezquita, y él lo ha aceptado.
Sin embargo, si él le pidiera que se mudaran a Argelia, ella no lo haría.
“Yo siento que mi chavo no está tan clavado en eso. Cuenta mucho qué tan musulmana sea la persona con la que estés.
“Si tuviera que estar con una persona musulmana ortodoxa, no podría. Él no soportaría que yo estuviera vestida occidental”, afirmó.