Para que la ciudad de Hermosillo no tuviera problemas por desabasto de agua, la desalación siempre fue la solución, indicó Tomás Rojo Valencia.

Por Arianna Monteverde M.

TRIBUNA

Para que la ciudad de Hermosillo no tuviera problemas por desabasto de agua, la desalación siempre fue la solución, indicó Tomás Rojo Valencia.

El vocero de la Etnia Yaqui, recordó que ésta era la propuesta original del gobernador por Sonora, Guillermo Padrés Elías, pero a los tres meses de entrar al poder se le olvidó, pues se empecinó con el acueducto una obra que inició costando 2 mil millones de pesos y terminó en los seis mil.

“Todo esto se hubiera evitado si en verdad se hubieran explorado otras alternativas, y así la Tribu Yaqui no se habría creado un encono social, la fractura de las Autoridades Tradicionales Yaquis y en sí, todo el problema que ha derivado el acueducto independencia en la etnia”, aseveró.

Mencionó que si otro hubiera sido el actuar del gobierno del Estado, habría sido sujeto del reconocimiento de todos los sonorenses, no sólo por solucionar de una manera sustentable, el problema de desabasto de agua de Hermosillo, sino en particular por mantener la unidad en el Estado.

Incluso, agregó que el Gobierno del Estado a realizado otros estudios para llevar agua a Hermosillo, pero que finalmente el acueducto fue la obra en que se aferraron construir.

Expresó que este actual quebrantó la intimidad de la Etnia Yaqui, situación que tardará tiempo en repararse.