Por Silvia Otero
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- La Procuraduría General de la República (PGR) confirmó la identidad de Fernando Sánchez Arellano, “El Ingeniero”, a partir de estudios genéticos que concluyeron que pertenece a la dinastía delictiva de los hermanos Arellano Félix; también se analizaron sus rasgos fisonómicos con cinco imágenes distintas, algunas de ellas tomadas de documentos oficiales bajo el nombre falso de Fernando Canales Villanueva.
Según las evidencias científicas que obtuvo la Coordinación General de Servicios Periciales, el hombre de 41 años, detenido en Baja California el lunes pasado en un restaurante mientras veía el partido México-Croacia, es el líder del Cártel de Tijuana.
El reporte pericial que dio a conocer la Agencia de Investigación Criminal (AIC) indica que en el caso del análisis genético, los expertos tomaron una muestra de sangre del detenido, que se etiquetó con el número 09MR2991-14, para extraer el ADN y compararlo con los registros de familiares que se tienen en la base de datos llamada Codis.
La sangre de “El Ingeniero” se analizó con las muestras existentes de perfiles genéticos de los narcotraficantes Ramón, Benjamín y Francisco Rafael Arellano Félix, que forman parte del archivo criminal de la PGR.
A partir del estudio “se determinó que su perfil genético presenta relación de parentesco biológico con la familia Arellano Félix”, de acuerdo con el dictamen que se entregó a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
Asimismo, la Agencia de Investigación Criminal de PGR dio a conocer que se practicó también un estudio fisionómico que permitió a los expertos concluir que “existe correspondencia dimensional y morfológica de las características faciales entre Fernando Sánchez Arellano y la fotografía que aparece con el mismo nombre en la página de Internet de los delincuentes más buscados de la DEA”.
De acuerdo con el reporte se analizaron en total cinco imágenes: la que se tomó al detenido el 24 de junio pasado, después de su aprehensión, que se cotejó con la existente en la agencia antidrogas de Estados Unidos; también se compararon las fotografías que tenían la licencia de conducir expedida en el Estado de Baja California, un pasaporte y la credencial que le expidió la tienda Sam’s Club a nombre de Fernando Canales Villanueva, que era la identidad que utilizaba para evadir la justicia.