Primera Gaviota
Marco Antonio Flota


Usted perdone, pero haremos un paréntesis para distraernos tantito del Mundial de Fútbol.
Paréntesis que se justifica porque los partidos de ayer no fueron muy interesantes. Jugaron los argentinos, que tienen el carisma de Hugo Sánchez, contra los suizos que inventaron las enchiladas de esa nacionalidad, para que se curen la cruda los políticos mexicanos que van a Suiza a depositar. Y Bélgica, País que ni nos viene ni nos va, contra los Estados Unidos, quienes no nos van, pero seguido nos vienen...a fregar.
En fin, para aliviarnos de la fiebre futbolística, viene en nuestro auxilio una revista de circulación nacional que denuncia en extenso reportaje que la esposa del Presidente Peña Nieto, doña Angélica Rivera, ha realizado una sesión de modelaje para una revista de circulación más o menos internacional...¡y utilizando Los Pinos como set fotográfico!
No vamos aquí a defender ni a condenar a nadie, pero el tema da para hacer un recuento sobre el papel de las primeras damas, al menos las recientes, que han existido en este País.
Doña Eva Sámano de López de Mateos ha sido, quizá, la más discreta. Aceptaba el tratamiento de Primera Dama, pero sin protagonismos: su labor se limitó a fundar el Instituto Nacional de de Protección a la Infancia, el desaparecido INPI. O sea que la señora de López Mateos protegía a los niños, mientras su marido, don Adolfo, perseguía a las niñas.
Doña Guadalupe Borja de Díaz Ordaz se caracterizó por que nunca se caracterizó de Primera Dama. Vivió el sexenio de su marido recluida en Los Pinos y la gente la ignoró, aunque una vez que decenas de niños se intoxicaron con los desayunos escolares que repartía, la llamaron, por lo bajo, claro, Guadalupe Borgia.
Doña María Esther Zuno de Echeverría fue la primera esposa de Presidente en rechazar el título de "Primera Dama". Exigía que se le llamara "compañera" y le gustaba vestir ropa típica mexicana: en las recepciones de Estado en Palacio las esposas de los funcionarios debían ataviarse de chinas poblanas o adelitas, igual que ella (En su tiempo a las meseras del café Sanborns comenzó la gente a llamarlas "Esthercitas")
Cuéntase que convocó a las señoras del Gabinete a una reunión para recabar fondos para los compañeros chilenos, a la caída de Allende. (Su marido había declarado: "¡México para Chile y Chile para los mexcoanos!") Pero aparte de su óbolo en efectivo, les pidió a las señoras que donaran las joyitas que traían encima, a lo que se opuso la esposa del secretario de Gobernación, Mario Moya Palencia....¡quien por eso perdería la Candidatura Presidencial! Definitivamente, la más protagónica esposa de un Presidente ha sido doña Carmen Romano de López Portilllo. Ella no protestaba cuando le llamaban Primera Dama y quizá hubiera preferido que le dijeran Prima Donna. Famosa por sus despilfarros y sus viajes, se llegó a decir que cuando un mexicano común y corriente se peleaba con la esposa la mandaba por su música a otra parte, pero don Pepe enviaba a la suya con su Sinfónica a otro continente.
Doña Paloma Cordero de De la Madrid pasó desapercibida: se acordaban de ella sÓlo para decir que MMH tenía "huevos de paloma". No vamos a decir nada de doña Cecilia Ocelli ex de Salinas ni de la señora Zedillo ni de doña Margarita de Calderón. De Martita todo está dicho ya.
Y ahora llega la crítica periodística a doña Angélica Rivera- y su hija Sofía- por posar en Los Pinos, con modelos de alta costura. Ya aclaró que son fotos para una subasta con fines benéficos.
¡Ah!: también dijo que no le gusta que la llamen Primera Dama. Prefiere ser reconocida por la gente como Gaviota, su personaje estelar de la tele.
Y quienes la critican han de ser aves de mal agüero.

¡RRIINNGG!
-Bueno, Federación Mexicana de Fútbol...
-¿Se queda el Piojo con la Selección o se va?
-Pérese: primero nos tiene que decir él si nos quedamos nosotros...

EPIGRILLO
La noticia se divulga:
Dos panistas arman-¡ojo!
bronca en Brasil. Con sonrojo
se sienten hoy como pulga
¡los van a aplastar cual Piojo!