Por Benito Jiménez
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- El michoacano José María Chávez Magaña, “El Pony”, construyó un emporio criminal en el sur del Estado de México en tres años.
En ese tiempo escaló infinidad de cargos dentro de La Familia Michoacana, de la cual fue líder y fundador José de Jesús Méndez Vargas, “El Chango Méndez”, detenido en 2011.
Antes de que detuvieran a su jefe, “El Pony” logró su primer encargo relevante: controlar el Municipio de Ecatepec para la organización delictiva.
Su agresividad y su determinación para liquidar a los integrantes de agrupaciones antagónicas le generó respeto en La Familia Michoacana, según testimonios de quienes estuvieron bajo sus órdenes.
En octubre de 2011, la suerte sonrió a Chávez luego de que Martín Rosales Magaña, “El Terry”, fue detenido por policías federales con información de Estados Unidos.
“El Terry” era el jefe de la organización en el Estado de México y Chávez Magaña ocupó su lugar.
Una de sus primeras decisiones fue enviar en 2012 a Juan Carlos Muñoz Vargas, “El Pariente”, al oriente del Valle de México y disputar esa zona a Los Caballeros Templarios y a células de otras organizaciones, incluido el Cártel del Golfo.
La violencia en ese año se disparó en Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Los Reyes, Texcoco y Chicoloapan.
La fuerte ofensiva de “El Pony” mantuvo a raya a sus enemigos en distintos flancos del Estado de México, pero no evitó que sus principales colaboradores le voltearan la espalda.
Rodolfo Paredes Cárdenas, “El Bofo”, quien fue uno de sus hombres de mayor confianza, decidió junto a Mario Casarrubias Salgado dejar a La Familia y formar el grupo Guerreros Unidos.
A partir de ese momento, a mediados de 2012, Chávez Magaña fue blanco de numerosos atentados.
El 2 de julio de 2012, Los Caballeros Templarios le tendieron una emboscada en Zacazonapan, pero sobrevivió.
En agosto se dio otro enfrentamiento entre grupos rivales en Luvianos y Chávez Magaña logró escapar.
Cuando iba a cumplir ocho años años de trabajar para La Familia, “El Pony” vio su reino caer con su captura en Tejupilco, base principal de sus operaciones.
El Pony ya había sido detenido en 2007 por agentes de la DEA y fue extraditado a México, a un penal de Zitácuaro, Michoacán, de donde escapó.