Los constructores sonorenses esperan que la dinámica de este sector cambie con las licitaciones que se han formalizado algunas ya adjudicadas sobre todo de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT)

Staff de Redacción

TRIBUNA

HERMOSILLO.- Los constructores sonorenses esperan que la dinámica de este sector cambie con las licitaciones que se han formalizado algunas ya adjudicadas sobre todo de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) como el fallo para la construcción del libramiento en Ciudad Obregón.

Jorge Adolfo Harispuru Bórquez, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) señaló que este proyecto será muy importante para la región Sur del Estado, pues significará una derrama de mil 500 millones de pesos.

“Es una inversión importante sólo la que se está destinando para el libramiento de Obregón”.

Agregó que además, se tienen ya empresas señaladas para la construcción de este libramiento, así como otras que estarán realizando los primeros quince kilómetros por cada tramo de Obregón- Guaymas que se realizará con concreto hidráulico.

“Son tres obras, estamos hablando de mil 200 millones de pesos, son obras ya adjudicadas, los del tramo Obregón-Guaymas y los últimos dos tramos de Santa Ana-Hermosillo, con concreto asfáltico”, precisó.

Harispuru Bórquez dijo que de los tres tramos adjudicados, dos los realizarán constructores afiliados a la CMIC-Sonora, mientras que el otro se otorgó a una empresa de Puebla, “todo es recurso federal 100%”.

Constructores respetuosos de la Ley

El presidente de la CMIC-Sonora, dijo que son respetuosos de la Ley, esto en relación con la suspensión de la obra del Ramal Norte por autoridades federales, “está detenido conforme a la Ley, hay una sentencia, se tiene que acatar”.

Dijo que constructores sonorenses están contratados para realizar esta obra, “más no son los que emiten los permisos; los constructores estamos apegados a la Ley, si nos contratan para realizar una obra, tiene que cumplir con todos los requisitos, si la paran es problema no del contratista, sino del contratante”.

Este tema reconoció afecta a los empresarios del ramo, “al momento de parar una obra se ve afectado el constructor, porque tienen sus tiempos para término”.