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Por Gonzalo Soto
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Las pensiones de los trabajadores de los estados se está convirtiendo en un riesgo creciente para las finanzas locales en el mediano plazo, afirmó la calificadora Moody’s.
Aunque actualmente son manejables, los pasivos por pensiones ya ejercen una presión financiera que, de no corregirse, forzará a 14 estados a pagar directamente los beneficios mediante contribuciones adicionales en la próxima década.
“Los pasivos por pensiones y la falta de medidas estructurales por parte de los estados para reformar o fondear adecuadamente sus planes de pensiones han comenzado a ejercer presión financiera en sus presupuestos, y presentarán un desafío en el mediano plazo si esta situación no se corrige”, destacó.
“La mediana de los pasivos por pensiones no fondeados, según estudios actuariales, representa un 104% del total de los ingresos, con 12 estados que ya exceden el 100% de sus ingresos totales”, señala.
Dicho nivel de pasivos por pensiones no fondeados es el resultado de que las contribuciones a los planes por parte de los empleados y patrones no han sido suficientes para fondear el costos de los beneficios, añadió.
La mayoría de los estados mexicanos han diferido las contribuciones a sus planes durante muchos años, lo cual ha exacerbado la insuficiencia en el fondeo.
“Excepto por el Estado de México, cuyo pasivo por pensiones equivale al 564% del total de sus ingresos, los pasivos por pensiones de los estados mexicanos varían entre 0.9 y 303% del total de los ingresos, rango mucho más amplio que el que existe entre los 50 estados de la Unión Americana”, detalló.