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DALLAS.- El gobernador de Texas, Rick Perry, pidió la víspera al Presidente Barack Obama aplicar medidas para aumentar la seguridad en la frontera con México, al sostener que la zona es ahora más insegura que en cualquier momento durante el pasado reciente.
Perry dijo que la creciente ola migratoria que se registra por el Sur de Texas ha absorbido los recursos de la Patrulla Fronteriza y de otras corporaciones, forzándola a enfrentar la crisis humanitaria y desviándola de sus funciones de protección de la seguridad nacional.
“Como resultado, la frontera es menos segura ahora que nunca antes”, señaló el gobernador al ofrecer el jueves su testimonio en una audiencia del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, efectuada en McAllen, Texas.
La audiencia, encabezada por el congresista republicano Michael McCaul y otros 11 legisladores federales, fue realizada para analizar la crisis de los niños migrantes que llegan a este país solos y cruzan la frontera en forma ilegal por el Sur de Texas.
De acuerdo con la Patrulla Fronteriza, desde el inicio del actual año fiscal en octubre pasado, más de 160 mil inmigrantes indocumentados procedentes principalmente de Centroamérica han sido detenidos al tratar de cruzar la frontera solos.
Una tercera parte de las aprehensiones, más de 52 mil, han sido de menores procedentes de Centroamérica, lo que ha generado para el Gobierno Estadounidense una crisis humanitaria al tener que procesar y albergar a los cientos de niños que cruzan la frontera.
Perry dijo que los cárteles del narcotráfico y las pandillas criminales transaccionales están tratando de sacar provecho de la ola migratoria que está distrayendo los recursos de seguridad a lo largo de la frontera.
En su testimonio ante los congresistas, el gobernador sugirió que los miles de niños migrantes sean repatriados con prontitud a sus países de origen.