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Desmantela DEA red de distribución del Cártel de Sinaloa

Staff
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Secuestrar a un colaborador para obligarlo a pagar una deuda de 400 mil dólares originó el desmantelamiento de una red de distribución del Cártel de Sinaloa que colocaba tres toneladas de cocaína al año en las calles de Nueva York.
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) ubicó al sinaloense Víctor Manuel Cázarez Salazar, “El Licenciado”, hombre de las confianzas de Joaquín “El Chapo” Guzmán, como la principal fuente de cocaína que tuvo la ciudad de la Gran Manzana durante la década pasada.
Nacido en Mocorito, Cázarez dirigía un negocio de 250 kilos de cocaína mensuales, que ingresaban por la frontera de California, señala la acusación formal S10 11CR 685 (JFK), presentada el 24 de septiembre de 2012 ante la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Desde Los Ángeles, San Diego y el condado de Imperial, la droga era transportada hasta la costa Este en camiones de remolque, mismos que regresaban a su punto de partida atiborrados de paquetes de billetes verdes, señalan los documentos judiciales.
Por lo menos desde el año 2000, el presunto operador de “El Chapo” llevaba a cabo esta rutina sin contratiempos, con el apoyo de Carlos Cuevas Junior “El Sapo” o “El Negro”, receptor de la droga del lado estadounidense.
Durante más de un lustro, Cázarez operó un negocio de drogas boyante, sin que las agencias norteamericanas lo molestaran.
En México, Cázarez estaba camuflado como ganadero y hasta consiguió que la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación le otorgara 120 mil pesos en 2005 para invertirlos en la reproducción de 300 bovinos.
Todo iba bien para el presunto narcotraficante, hasta que el 20 de enero de 2007 su yerno José Óscar Del Castillo Gallardo, fue detenido mientras esquiaba en Big Bear Lake, California.
Un mes antes, el 15 de diciembre de 2006, el Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE) había llevado a cabo una entrega controlada de 129 kilos de cocaína en Nueva York, propiedad de Ismael “El Mayo” Zambada, y en el camino obtuvo los datos y números telefónicos del yerno de Cázarez.
Del Castillo reconoció ante los estadounidenses que era compadre de Vicente Zambada Niebla “El Vicentillo”, hijo de “El Mayo”, y no tuvo más opción que proporcionar datos de los operadores de su organización, incluido su suegro.
Desde aquel momento, empezaron a fracasar las operaciones de Cázarez Salazar en la costa Este.
El 8 de agosto de 2008 le confiscaron 871 mil dólares ocultos en un vehículo en Nueva Jersey y 11 días más tarde la DEA detuvo a algunos emisarios del sinaloense en Nueva York, capturas que llevaron al aseguramiento de un camión con 30 kilos de heroína y 2 millones de dólares en Newark, Nueva Jersey.
El 4 de noviembre del mismo año 8 cómplices de Cázarez, incluidos algunos choferes procedentes de California, fueron detenidos en el Bronx, con 230 kilos de cocaína.
Las pérdidas no terminaban: en enero de 2009 la DEA capturó en Harrison, Nueva Jersey a otro chofer que llevaba 980 mil dólares ocultos en su camión y el 1 de febrero siguiente hubo otro operativo en Nueva York donde se aseguraron 83 kilos de cocaína y 2.3 millones de dólares en efectivo.
Todavía el 6 de mayo de 2009 se aseguraron en la misma ciudad 17 kilos de cocaína enviados por el grupo de Cázarez.
La DEA ya tenía datos de sobra las actividades del allegado a “El Chapo”, pero no todas las piezas del rompecabezas. La última pieza la proporcionó Cázarez, sin saberlo.
De acuerdo con la declaración jurada que rindió Marlow Luna, agente de la DEA, a la Corte de Nueva York, Cázarez ordenó desde su residencia en Guadalajara secuestrar a Blas Erners Espinal Cabrera “El Hermano”, un dominicano que era su principal distribuidor de drogas en la Gran Manzana.
“Desde alrededor de 2004 hasta el 2007, Espinal Cabrera recibía entre 200 y 250 kilogramos al mes de cocaína propiedad de Cázarez Salazar, la que Espinal Cabrera vendía en la ciudad de Nueva York o en los alrededores de la misma.
“Aproximadamente en abril o mayo de 2010, debido a una deuda de narcóticos, Cázarez secuestró a Espinal Cabrera y lo tuvo detenido bajo la custodia de guardias armados hasta que Espinal Cabrera pagara 400 mil dólares a Cázarez y le cediera bienes raíces, para pagar dicha deuda”, dijo Marlow Luna en una declaración jurada.
El presunto narcotraficante soltó a Espinal Cabrera, aparentemente después de cubrir su deuda.
No imaginó que el 30 de septiembre de 2011 Espinal sería detenido en Nueva Jersey, que a los pocos días decidiría colaborar con las autoridades y que la información sobre su antiguo patrón sería la moneda de cambio.
Desde aquel momento, las andanzas de Cázarez tenían los días contados. El 8 de abril de 2012, en un retén de la carretera Guadalajara-Tepic, en el poblado de la Venta del Astillero, la Policía Federal paró a un vehículo.
Al conductor, Víctor Manuel Cázarez, le dijeron que era sólo una revisión, pero al salir de la unidad, fue detenido. El sinaloense hoy está encarcelado en el Penal Federal de Villa Aldama, Veracruz, muy cerca de perder su juicio de extradición.