Brasil y Holanda se enfrentan por el Tercer lugar en el juego "que nadie quiere jugar"


Staff
AGENCIA REFORMA
BRASILIA.- La vida sigue...
Nadie quiere jugar por el tercer lugar. La cruda moral en Brasil es tal que disputar un partido más de su Mundial sería masoquismo, de no estar obligados. Los holandeses, que perdieron de una forma menos escandalosa, tampoco le ven mucho sentido al penúltimo encuentro del torneo.
Y a pesar de todo, la Verde-Amarela, con el honor pisoteado por Alemania tras el 7-1, no puede caer más bajo.
Es por eso que el partido de hoy en el Estadio Nacional Mané Garrincha los brasileños tienen la obligación de la victoria, situación que el técnico Luiz Felipe Scolari ya le hizo saber a la plantilla.
El ambiente en Brasil está enrarecido. Desde el "Mineirazo" todos los días se habla del futuro de Felipao. Él dijo que primero reflexionará lo acontecido en este torneo, platicará con su familia porque, a final de cuentas, "la vida sigue".
¿Cómo recibirá la afición al Scratch? Ese asunto es una incógnita, aunque quizá juegue a favor del equipo el que Brasilia no tiene tradición futbolística.
El capitán Thiago Silva regresaría al once inicial, mientras que Neymar fue ayer a darle palabras de aliento a sus compañeros.
Mientras Scolari deshoja la margarita, el técnico holandés Louis van Gaal dirigirá por última vez a Holanda antes de hacer maletas a Inglaterra, para entrenar al Manchester United.
El timonel dijo que el jueves que era absurdo jugar por el tercer puesto cuando los ojos del mundo están puestos en el Alemania-Argentina. Se especula que en el once no estarán Robin van Persie, Wesley Sneijder y Arjen Robben.
Para motivarse, los holandeses también apelan a la idea de que la vida sigue y esto no es más que un deporte.
Holanda nunca había terminado invicta en una Copa del Mundo y tiene esa condición al alcance, aunque muchos aún se preguntan si sirve de algo.