El diputado federal Faustino Félix Chávez asegura hay alternativas que no han sido tomadas en cuenta por el Gobierno del Estado; ‘Los tandeos son parte de una campaña irracional’

Por Bertha Alicia González V.

TRIBUNA

Cuatro años han pasado, desde que usuarios del Distrito de Riego Río Yaqui 041 obtuvieran una primera suspensión provisional que prohibía la licitación, adjudicación, construcción y operación del hoy llamado acueducto “Independencia”.

Pero aún antes de ello, productores agrícolas y autoridades tradicionales de la Tribu Yaqui, con el respaldo de los sectores productivos y una amplia mayoría ciudadana, no sólo defendían su derecho al desarrollo ante una posible afectación de la disponibilidad de agua para la región de la cuenca del Río Yaqui, pues también plantearon propuestas de solución al problema de abasto de agua para Hermosillo.

Incluso, los organismos agrícolas del Sur de Sonora presentaron una oferta para colaborar con 500 millones para la construcción de una planta desoladora. Oferta que en las llamadas mesas técnicas convocadas por el Gobierno del Estado para convencer a los productores de ceder 75 millones de metros cúbicos para la operación del acueducto de “El Novillo”, fue rechazada.

En entrevista con el diputado federal Faustino Félix Chávez, secretario de la Comisión de Recursos Hidráulicos de la Cámara de Diputados — ahora que el Juzgado Octavo de Distrito con sede en Ciudad Obregón reiteró la sentencia del pasado 9 de junio, donde otorgó el amparo solicitado por las comunidades yaquis —, sostiene que esas propuestas siguen vigentes.



El Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Hermosillo advierten el regreso de los tandeos, dicen que no habrá más agua ¿Qué tan crítica es la situación de Hermosillo?

— Es una campaña irresponsable, de desinformación, contradictoria a lo que apenas hace unos días anunciaba el titular de Agua de Hermosillo David Contreras, pues el mayor abastecimiento que recibe la capital proviene de otras fuentes superficiales y de pozos. Ese anuncio tiene más que ver con una campaña en medio de la coyuntura política y las próximas elecciones que con la realidad de Hermosillo.



¿Entonces no hay tal situación crítica?

— Existe un déficit en la cuenca del Río Sonora, en la misma capital, porque no han entrado a una solución de fondo que permita el desarrollo a largo plazo y recuperar el equilibrio. Hermosillo tiene agua, pero necesita asegurar su crecimiento y la solución está dentro de la misma cuenca. Si hubieran hallado las soluciones dentro de la cuenca, tal vez no estuviéramos hablando de esto en este momento.



¿Y estas propuestas se las han planteado al Ejecutivo Estatal? ¿Las conoce el Gobierno Federal? Porque en el discurso de Guillermo Padrés y los funcionarios de su administración, el acueducto es la única solución.

— Si las conocen. En lo personal las expuse en tres oportunidades. Incluso se le advirtió que técnicamente extraer agua de la cuenca del Yaqui para abastecer Hermosillo amenazaba con secar a todo el estado, pues tiene un comportamiento irregular histórico, no sobra el agua. Pero siempre prestaron oídos sordos y se empecinaron en continuar con la obra, pasando por encima de resoluciones judiciales que lo impedían. Por eso el director de la Comisión Estatal de Agua Enrique Martínez Preciado fue condenado penalmente, por el delito de desacato al Poder Judicial de la Federación. Y puede haber más, pues la investigación está abierta. Hay dos averiguaciones que la Fiscalía General de la República aún tiene que desahogar.



¿Qué opciones tiene entonces Hermosillo? ¿Cómo enfrentar el cierre del acueducto?

— No es enfrentar el cierre del acueducto. Esa no es la cuestión. La cuestión es cómo lograr el equilibrio en la misma cuenca. Cómo encontrar soluciones que permitan el desarrollo de la capital sin afectar a otras regiones, el derecho de terceros, que permitan un verdadero desarrollo integral de Sonora y no seguir con propuestas que obedecen a una política de desarrollo centralista. Para ello se tienen que dar varios pasos. Empezar por lo primero, hasta llegar a soluciones de mediano y largo plazo.



Habla de soluciones, pero ¿cuáles son esas propuestas de solución?

— Para solucionar el problema de abasto de Hermosillo se requiere de iniciar por lo básico, la rehabilitación de la red de agua potable del Municipio. Actualmente — y me baso en información proporcionada por el Municipio al Congreso del Estado que recibimos en la anterior legislatura de la Administración Municipal — la red de agua potable sufre de un colapso por falta de mantenimiento que la lleva a tener un desperdicio del 40 por ciento por fugas de agua. Esto representa aproximadamente 47 millones de metros cúbicos. Entonces, hay que invertir en la red de agua de Hermosillo, hablamos de 950 millones de pesos en obra de rehabilitación, pero nos llevaría a ahorrar casi la misma cantidad concesionada en los títulos que CONAGUA otorgó a la CEA, títulos que hoy están impugnados y que seguramente quedarán insubsistentes por la manera irregular en que se otorgaron.



¿Qué no se compraron esos títulos a los usuarios de Granados y Huasabas? Eso es lo que dijeron…

— Ese fue una obra de teatro montada para justificar los títulos y evitar que un futuro los reclamaran en Granados. Pero existe un dictamen técnico de CONAGUA que data del 2010, del cual tiene conocimiento el ISAF, mediante el cual se establece que los títulos se otorgaron por la extinción de las concesiones en Granados en el 2008 por el equivalente de 41 millones de metros cúbicos y otros 11 millones más basados de un estudio hidrológico del 2004. Esos son los 52 millones de metros cúbicos que la anterior administración de CONAGUA desaseadamente otorgó a la CEA para abastecer Hermosillo desde “El Novillo”. Es un dictamen técnico que estaba clasificado como “información reservada” hasta el 2018, pero que salió a relucir en los procesos de amparo que se llevan en los juzgados.



¿Esta situación la han planteado ante la CONAGUA o sólo es litigado en el Poder Judicial de la Federación?

— A finales de octubre del 2012 se lo informé al entonces coordinador para el tema del agua del equipo de transición de Enrique Peña Nieto, al doctor David Korenfeld. En esa reunión también presenté los pasos que se deberían de tomar para resolver la situación de la capital. En ese momento el déficit de la ciudad era de solo 20 millones de metros cúbicos. Él simpatizó en gran parte con el planteamiento e incluso coincidió en varios puntos. Sin embargo, los mismos litigios y luego la controversia que solicitó el Ayuntamiento de Hermosillo, fueron impedimento para resolver en lo inmediato. No me gusta especular, pero llegó un momento en el que parecía que las mismas reformas estructurales que discutíamos en el Congreso de la Unión eran parte de las trabas, para restablecer orden en el manejo del agua en Sonora.



¿Debemos suponer que no se referían sólo a la rehabilitación de la red asegura tener agua Hermosillo?.

— Así es. Ese sería el primer paso. Porque no importa de dónde viene el agua si de todos modos se va a tirar. Hay más que hacer, hay que invertir en plantas de tratamiento, hay que regular la explotación de la costa de Hermosillo para aprovechar otras fuentes de abastecimiento, hay que mirar al futuro y producir agua, no esperar que esta sólo caiga del cielo, menos tratar de administrar lo que no alcanza, como pretenden con el acueducto.



Pero esas son propuestas ¿Qué se ganaría con plantas de tratamiento? ¿Cuáles son esas otras fuentes de abastecimiento?

— Bueno, primero hay que recordar que desde hace más de 20 años es obligación legal el tratamiento de aguas residuales para municipios con más de 100 mil habitantes. A diferencia de Cajeme, en Hermosillo no se tienen plantas de tratamiento. Apenas se construye la primera. Al invertir en estas plantas se podría obtener hasta 60 millones de metros cúbicos de agua tratada para intercambiar por agua de primer uso con los productores de la costa de Hermosillo. Ese sería una nueva fuente de abastecimiento sustentable.



¿Qué más se debe hacer? Rehabilitar la red, plantas de tratamiento. Dice que hay que regular la explotación en la costa.

— Sí, se debe regular la explotación del acuífero de la costa para guardar un equilibrio y garantizar el abasto de agua para consumo humano. por años los pozos de la Costa de Hermosillo han trabajado sin medidores y no fueron vigilados por CONAGUA y esto ha generado un desequilibrio entre la recarga natural y la extracción de aguas subterráneas. Pero además, se debe avanzar en la tecnificación de riegos. Aquí en el Valle del Yaqui también se debe hacer lo mismo. En Hermosillo hay mantos acuíferos identificados como La Poza, una propuesta del ingeniero Jorge Cristópoulos. Y por supuesto, la desalinización, como una opción para frenar la intrusión salina en la costa de Hermosillo.



La desaladora ha sido la manzana de la discordia. Ya había sido propuesta y se desechó…

— Y sin embargo es la única opción que garantiza agua para siempre.



¿Pero dice que es una opción para frenar la intrusión salina?

— Así es. Hay que recordar que el Presidente Peña Nieto firmó este año un convenio de colaboración con el primer ministro de Israel Shimon Peres para el intercambio de información en el campo de la tecnología de gestión de agua. Mekorot, el equivalente a CONAGUA en Israel, ha tenido éxito en este renglón. La desalinización de pozos salobres sería como matar dos pájaros de una pedrada detendrían la intrusión salina y serían una fuente de agua para Hermosillo. En el valle del Yaqui el ITSON ya desarrolla su propia tecnología. Pero con el apoyo de Mekorot se ahorraría mucho tiempo y dinero.



Entonces no es la desoladora una opción, sino la desalinización…

—La desalinización de pozos salobres para detener la intrusión salina y ayudar a recuperar el manto freático es una opción, pero sin duda una desaladora también lo es. Es más, una desoladora de agua marina instalada en el Cochórit permitiría solucionar a largo plazo para satisfacer las necesidades de Hermosillo, Guaymas, San Carlos y Empalme. Esa sería una opción regional. Una opción a largo plazo. Agua para siempre



¿Es viable? Ya había sido rechazada. Argumentaron de altos costos…

— Se rechazó por intereses locales. Por cuestiones políticas e intereses económicos locales. Pero hoy en día es una opción viable. Financiera, técnica y políticamente viable. Esta opción no depende de la captación por precipitaciones en las cuencas y permite un desarrollo equilibrado y sustentable para el estado. Todos se beneficiarían.



Si existen estas opciones, qué es lo que impide su implementación. ¿Presupuesto?

— Falta voluntad. Falta visión. Pareciera que los intereses económicos y políticos están por encima del futuro de Sonora. Con sus reacciones veo que piensan en las próximas elecciones y no en las futuras generaciones. Si se respetara la prioridad para el consumo humano dentro de la misma cuenca del Río Sonora, seguro que ya hubiéramos avanzado.



Pero anuncian que habrá tandeo…

— Si, mientras que cientos de millones de metros cúbicos se utilizan en la agricultura, enHermosillo se ha perdido el tiempo y sigue incrementando su déficit. Más de 87 por ciento del agua en Hermosillo se destina a la agricultura y sólo el 8 por ciento al consumo humano.