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En el Abierto Británico, se coloca a tres golpes del líder Rory McIlroy


THE ASSOCIATED PRESS
HOYLAKE.- Tiger Woods está de regreso en un torneo major, aunque pareciera que nunca se ausentó.
Luego de un inicio titubeante en el Abierto Británico, Woods irrumpió este jueves en el campo Royal Liverpool de la misma forma en que lo hizo hace ocho años, cuando ganó el trofeo por tercera vez. Un birdie de 10 metros desde el borde del onceavo green lo puso en movimiento. Luego de cuatro birdies más en los cinco hoyos siguientes Woods finalizó con una ronda de 69 golpes, tres abajo del par, con lo que quedó apenas tres golpes detrás del líder Rory McIlroy.
Nada mal para alguien que juega su primer major del año y pasó varios meses sin ser capaz de dar un golpe con el palo de golf debido a una lesión de la espalda.
"Sólo puedo mejorar", dijo Woods. "Me estoy fortaleciendo, estoy tomando mayor velocidad y soy más explosivo. La pelota comienza a viajar de nuevo. Todo eso es positivo".
Para McIlroy fue otro inicio apabullante. La pregunta ahora es si podrá mantener el ritmo.
McIlroy tomó ventaja de las condiciones que le permitían anotar más que ninguno y al terminar con 66 golpes se colocó en una posición conocida para él, la de líder de la primera ronda. En la ronda de apertura ha logrado un acumulado de 55 bajo par este año, incluyendo tres rondas de 63 golpes y una de 64 en el Abierto de Escocia.
Pero McIlroy no pudo ganar ninguno de esos torneos, en buena medida debido a lo que él llama "el problema de la segunda ronda", un bloqueo mental que trata de superar.
Woods, quien se ha atorado en 14 torneos major en más de seis años, simplemente está contento de jugar luego de la cirugía a la que fue sometido el 31 de marzo y que le impidió jugar el Masters y el Abierto de Estados Unidos.