Por Natalia Gómez Quintero
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- La liberación del demonio sólo puede llegar luego de 80 o 100 exorcismos. Nunca es de manera inmediata, porque aunque pudiera parecer así, este bienestar momentáneo no es sólo más que “un engaño del maligno”.
La afirmación proviene del sacerdote exorcista Sante Babolin, de la diócesis de Padua en Italia, quien hasta hora lleva 10 liberaciones, unos mil 650 ritos, calcula. Actualmente visita a 12 personas cada semana.
El exorcista se encuentra en México para impartir esta semana un curso para los obispos y sacerdotes mexicanos en la Universidad Pontificia de México.
“Después de esta capacitación yo regreso de inmediato a Padua, porque mis hermanos sufren mucho y están en ayuno de exorcismo, por eso sufren”, dice.
La mayor preocupación del que enfrenta al demonio semana con semana, siempre ha sido confundir un malestar psiquiátrico con un malestar espiritual.
En México hay aproximadamente 90 sacerdotes dedicados a este ministerio y para ellos el mensaje es no iniciar una terapia exorcista, si antes no se tiene la opinión del psiquiatra.
“Toda la persona que recibe exorcismos ha ido con el psiquiatra, conclusión final: los que reciben el exorcismo desde el punto de vista médico son los más sanos”, dice el experto en conferencia de prensa para anunciar su participación ante los religiosos mexicanos.
Él fue catedrático de filosofía de la cultura, profesor de la Universidad Gregoriana por 33 años y a quien, al regresar a su diócesis de Padua, Italia, jubilado con 70 años, el obispo le encargó actuar en el ministerio del exorcismo. “No pude rechazar este encargo”, afirma.
De inmediato, narra el sacerdote, buscó un psiquiatra no creyente. Encontró dos, el primero más importante, el presidente de la Escuela Sistémica Psiquiátrica de Milán y otro que trabaja con él y vive en Padua.
Sante Babolin explica que hay otros casos llamados mixtos en los que no hace exorcismo y sólo acompaña a la persona a través de la práctica religiosa y oración, así como la cura con el psiquiatra. “Hasta ahora hemos acompañado más que 50 personas y salieron sanados con este método”.
Ante las preguntas curiosas, narra que un ritual de exorcismo tiene que realizarse en un lugar sagrado, en su caso en el Santuario de la Virgen de las Gracias, en la provincia de Padua.
El padre Mario Ángel Flores, rector de la Universidad Pontificia, explica también en esta reunión con medios que el curso no es para cualquier persona, sino para los sacerdotes quienes han sido nombrados oficialmente por los obispos en las distintas diócesis del País.
El curso intensivo comienza este lunes y termina el viernes. Se tienen entre 35 y 40 participantes de las distintas diócesis.
“Ellos ya son exorcistas tienen una mayor capacitación tanto teológica, práctica y la relación que debe haber entre psiquiatría y propiamente el exorcismo. Pueden haber manifestaciones muy cercanas a una posesión y se trata de un fenómeno estrictamente psiquiátrico que deben descartar para descubrir el verdadero caso de posesión”, dijo el rector Mario Flores.
Agrega que la idea de estos cursos a sacerdotes -es el segundo que se hace en esta universidad-, es tener más sacerdotes preparados para este ministerio.

Fingir, casi imposible
--¿Cómo identificar si una persona está fingiendo? --se le pregunta al sacerdote Sante Babolin.
--Fingir es casi imposible, puede haber un enfermo psiquiátrico, pero está el criterio del exorcista. Fingir es otra cosa, yo no hago ningún exorcismo si antes no se presenta ante el psiquiatra, y se tiene que hacer una consulta periódica con el psiquiatra; yo no le pregunto a la persona, yo hablo con el psiquiatra, sigo mi protocolo, porque necesito tener la libertad de hablar con el psiquiatra siempre con la permisión de la persona”.
--¿Qué síntomas padece una persona poseída?
--Son síntomas de una histeria.
Hace apenas unas semanas la Congregación para el Clero de la Santa Sede reconoció jurídicamente a la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), fundada por Gabriele Amorth, uno de los exorcistas más reconocidos del mundo.
L’Osservatore Romano, el periódico de la Santa Sede, dio a conocer que mediante un decreto fechado el pasado 13 de junio esta congregación de la Curia romana aprobó los estatutos de la AIE concediéndola personalidad jurídica de asociación internacional de fieles, en base en el artículo 322.1 del Código de Derecho Canónico.
La idea de englobar a los exorcistas en una asociación surgió del sacerdote Amorth en la década de los 80, con el objetivo de celebrar reuniones para compartir experiencias y reflexiones para así poder ayudar de un modo más concreto y eficaz a las personas que recurrían a ellos.
El 4 de septiembre de 1991 surgió la Asociación Italiana de Exorcistas.