Banner

El delegado del IMSS, destacó la creación del programa Receta Resurtible, el cual permite al paciente crónico-degenerativo surtir receta para tres meses, con lo cual se dejaron de programar unas 50 mil consultas en dos meses y permitió mejorar la calidad de atención al derechohabiente.

Staff de Redacción
TRIBUNA
Recursos históricos por mil 100 millones de pesos aplicará este año el Instituto Mexicano del Seguro Social en Sonora, en obras, equipamiento y modernización, entre los que destacan la ampliación del área de urgencias del Hospital Regional Número Uno y dos Unidades de Medicina Familiar en esta ciudad, destacó en su informe de trabajo el delegado estatal Miguel Jiménez Llamas.
Adelantó que en el corto plazo se cubrirán al 100% las plazas vacantes de médicos especialistas en la Entidad, en lo que han avanzado en la contratación de 210 del total de 302 vacantes que se tienen actualmente, en un esfuerzo conjunto con el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), sección 13.
Ante miembros del Consejo Consultivo dijo que en la Entidad hay más de un millón 650 mil derechohabientes, lo que representa un 57% de la población sonorense, atendidos en 60 Unidades de Medicina Familiar, 14 hospitales de segundo nivel y una Unidad Médica de Alta Especialidad, esta última en esta ciudad.
Jiménez Llamas hizo un comparativo del avance que se tiene de los últimos años, al destacar que Sonora ocupaba en el 2012 el segundo lugar dentro de las delegaciones con mayor gasto en incapacidades temporales, y que con la creación de un equipo de seguimiento se logró ocupar este año el décimo primer lugar en aprovechamiento de recursos
En cobertura de recetas médicas tan sólo en abril de este año, se logró incrementar hasta un 95% y hasta el mes de mayo el nivel de atención alcanzó un 97% a través del programa de compra consolidada de medicamentos impulsada por el director general de la institución, José Antonio González Anaya.
El delegado del IMSS, destacó la creación del programa Receta Resurtible, el cual permite al paciente crónico-degenerativo surtir receta para tres meses, con lo cual se dejaron de programar unas 50 mil consultas en dos meses y permitió mejorar la calidad de atención al derechohabiente.