EL UNIVERSAL
GUADALAJARA.- Tras analizar el estado de salud de los 50 menores jaliscienses que se encontraban internos en el albergue La Gran Familia, de Zamora, Michoacán, la Secretaría de Salud de Jalisco determinó que varios de los menores presentan depresión y alteraciones emocionales.
El titular de la dependencia, Jaime Agustín González Álvarez, informó que desde su llegada, hace una semana, los menores fueron revisados por un grupo interdisciplinario de la Secretaría de Salud y no se encontraron huellas de maltrato físico, pero sí psicológico.
El médico sostuvo que a pesar de que las evaluaciones no han concluido, la gran mayoría de los menores presentaban cuadros de depresión o de alguna alteración emocional.
Explicó que este tipo de depresión puede ser tratada con fármacos o terapias, dependiendo del grado de trastorno en el que se encuentre el menor.
Hasta ahora el DIF ha reintegrado a sus familias a 42 de los 50 menores rescatados del albergue de Mamá Rosa; del resto, 5 aún están a la espera de que sus padres o familiares se presenten a reclamarlos y tres más permanecen a resguardo del Consejo Estatal de la Familia.
Ayer venció el plazo que el DIF estableció para que los menores sean reclamados por sus familiares; si esto no ocurría en el transcurso de la tarde ayer, la dependencia levantará denuncias por abandono ante la Fiscalía General del Estado para que un juez determine si el Consejo Estatal de la Familia asume la patria potestad de estos niños.