Por César Omar Leyva

TRIBUNA

Impedir que los migrantes que buscan llegar a Estados Unidos viajen en el tren llamado “La bestia”, es una estrategia que no acaba con el problema de la migración, sino que simplemente busca ocultarlo, afirmó Alejandro Solalinde Guerra.

El sacerdote católico defensor de los derechos de los migrantes, dijo que años atrás se presentó una situación similar y ello no acabó con el problema de la migración, sino que lo único que generó es que las personas caminaran más y llegaran a su destino con los pies desechos y en ocasiones asaltados y violados.

El presbítero coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur del Episcopado Mexicano, estuvo ayer en Cajeme, para participar en un foro sobre derechos humanos y migración organizado por la Universidad Vizcaya de las Américas.