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Staff
AGENCIA REFORMA
DONETSK.- A tres meses de iniciar su ofensiva antiseparatista, el Ejército ucraniano consiguió acorralar a los milicianos pro rusos.
Las Fuerzas leales a Kiev rodearon ayer el tercer y más importante bastión rebelde, la ciudad de Donetsk, situado en la región homónima y proclamada por los pro rusos como la República Popular de Donetsk.
“Estamos listos para un cese al fuego para evitar la proliferación de un desastre humanitario”, dijo Alexander Zakharchenko, Primer Ministro de dicha República, en un comunicado.
Horas antes, el comandante rebelde Igor Girkin informó que el Ejército ucraniano había tomado la ciudad de Krasnyi Luch, aislando Donetsk del resto del Este en poder de los rebeldes.
Las condiciones en Donetsk van en declive.
Mientras atronaban los cañonazos de artillería, ayer las calles de la ciudad --que tenía un millón de habitantes antes de que 300 mil huyeran del conflicto-- estaban casi vacías y la mayoría de los comercios cerrados.
Rusia ha exhortado reiteradamente a enviar una misión humanitaria al Este de Ucrania, lo cual es visto por Kiev y Estados Unidos como un pretexto para enviar soldados rusos.
Pese a que no hubo una respuesta inmediata del Gobierno a la petición de un cese al fuego, el Gobierno ucraniano ha dicho que está abierto aún bajo la condición de que los rebeldes entreguen las armas.
En tanto, en la capital, cientos de residentes y trabajadores municipales desmantelaron entre enfrentamientos gran parte de las barricadas de Maidan, la plaza principal, que seguía ocupada a seis meses de la caída del Presidente pro ruso Viktor Yanukovich.