EL UNIVERSAL
PUEBLA.- El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia Villanueva, acompañado de ocho peritos, realizó diversos trabajos de campo para investigar el desalojo que sufrieron pobladores en la autopista Puebla-Atlixco.
El ombudsman visitó los campos de siembra de maíz aledaños a la autopista, donde policías estatales desalojaron a pobladores que se oponían a la desaparición de las Oficinas del Registro Civil.
Pero también, se internó en las calles de la comunidad de San Bernardino Chalchihuapan del Municipio de Santa Clara Ocoyucan, cuyos habitantes fueron objeto del desalojo, detenciones y la muerte de José Luis, un niño de 13 años.
Plascencia Villanueva, quien en todo momento se hizo acompañar del primer visitador general Luis García López, presenció la reconstrucción de los hechos donde pereció el niño.
En el kilómetro 14, los ocho peritos de dicho organismo autónomo llevaron a cabo diversas pruebas para poder determinar quién fue “el tirador” del artefacto que impactó la cabeza del menor que falleció diez días después del desalojo y enfrentamiento.
El perito en criminalista de la CNDH Brisilot Alejandro Sandoval Sánchez aclaró que la investigación que llevan a cabo es independiente a la que impulsa la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla.
Detalló que se analizan todas las hipótesis, trayectorias del proyectil y la ubicación del posible “disparador”, para lo cual -expuso- realizaron pruebas con distanciómetros láser de precisión que ubica el posible origen del proyectil entre 80 y hasta 120 metros de distancia del menor.
Mientras que en la comunidad de San Bernardino Chalchihuapan, el ombudsman escuchó los reclamos de la señora Elia Tamayo Montes, madre del niño fallecido, quien demandó justicia. “No quedará impune”, respondió el ombudsman.
Será en septiembre, aseguró, cuando den a conocer los resultados de sus dictámenes e investigaciones del caso.