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Ubican el modus operandi de criminales en Valle de Bravo

Por Silvia Otero y Teresa Montaño

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- Los recientes secuestros perpetrados en Valle de Bravo, Estado de México, son autoría de células delictivas disociadas de los grupos del crimen organizado que operan en la región como Los Zetas y La Familia Michoacana, de acuerdo con un reporte de inteligencia federal al que tuvo acceso El Universal.

El modus operandi que utilizan estos plagiarios, revela el análisis, apunta a que se trata de delincuentes que no son profesionales del secuestro: no hay una planeación previa ni seguimiento de las víctimas para determinar su estatus socioeconómico; se trata de privaciones ilegales de la libertad “de oportunidad”, con pocas horas de duración en los que el monto de rescate es ínfimo, e incluso se han exigido de dos a cinco mil pesos.

Ante el aumento de este plagio en uno de los municipios favoritos de políticos y empresarios para descansar, y aun cuando los delincuentes no son integrantes de cárteles, ya interviene la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) para investigar estos ilícitos.

Desde el 14 de agosto pasado, se desplegaron 250 elementos de la Policía Federal, entre efectivos operativos que realizan patrullajes y agentes de inteligencia, que indagan cada uno de los casos, incluyendo los que no han sido denunciados -por lo que laboran para identificar a estas víctimas-, a fin de establecer una red de vínculos que permita identificar a los integrantes de estas células.

Y de acuerdo con fuentes consultadas, “ya se tienen pistas concretas para ubicar a los negociadores de dos de los plagios”.

De acuerdo con Isabel Miranda de Wallace, presidenta de la Asociación “Alto al Secuestro”, en sólo dos semanas se reportaron 10 casos de víctimas de plagio denunciados ante la Policía Federal, pues la gente no se siente segura para interponer las denuncias de estos hechos ante autoridades mexiquenses.

La activista coincidió en que se está detectando una forma “inusual” de secuestro en la zona, donde en caminos internos y poco transitados, como en el paraje conocido como “Laguna Negra”, las víctimas son levantadas mientras realizan paseos en motocross o cuatrimotos. Incluso, se ha detectado que hasta quienes utilizan bicicletas son víctimas de plagio.

La ubicación geográfica del municipio lo convierte en una zona estratégica para las células delictivas provenientes de Michoacán y Guerrero, como resultado de la salida natural hacia el Estado de México por caminos vecinales y senderos montañosos que interconectan Valle de Bravo, Otzoloapan y Villa Victoria con municipios limítrofes de Michoacán, y lo cual ha desatado una ola delictiva que incluye no sólo secuestros, sino también extorsiones telefónicas, homicidios, robos a zonas residenciales, asaltos y cobro de derechos de piso a comerciantes y empresarios.

Sin embargo, las investigaciones realizadas hasta el momento por la CNS revelan que los responsables son sujetos improvisados, es decir, “no se trata de secuestros como los que se cometen, por ejemplo, en entidades como Morelos, en los que existe participación del crimen organizado”.

El reporte de inteligencia indica que los responsables de estos secuestros en Valle de Bravo, se perfilan como sujetos que conocen la zona, las ventajas geográficas que ofrece el área para sorprender a sus potenciales víctimas, ya que este municipio oriental del Estado de México sólo cuenta con dos rutas de acceso, que han aprovechado para instalar retenes -en algunos casos simulando ser policías-, para sorprender a sus víctimas y sacarlas de la zona.

Este es el mecanismo que utilizaron el 10 de agosto pasado para privar de la libertad a tres personas que viajaban en motocicletas, en la carretera que conecta Valle de Bravo con Otzoloapan, y las víctimas permanecieron en cautiverio alrededor de 24 horas, que es el promedio que duran estos plagios ocurridos en la zona.

Aunque este delito repuntó, desde febrero pasado se dieron las primeras alertas sobre la presencia de los plagiarios, el día 12 se liberó a dos víctimas y se detuvo a seis presuntos responsables, quienes tenían en su poder a dos jóvenes de 19 y 16 años de edad, por quienes exigieron 10 mil pesos de rescate.

José Manzur Quiroga, secretario general de Gobierno del Estado de México, reconoció la semana pasada en Atlacomulco, que Valle de Bravo fue incorporado en el último momento al plan estratégico a instancias del gobernador Eruviel Ávila Villegas, quien posee una casa de descanso en este paradisiaco lugar.

El objetivo de la estrategia, que incluye 500 elementos entre soldados, marinos y elementos de la Policía Federal, es “parar de tajo la ola de secuestros”.



Nueva industria: Plagios grupales

Los testimonios de las víctimas recabados por Miranda de Wallace confirman que desconocidos usualmente colocan retenes aparentando que sus unidades están descompuestas, levantan las tapas de las cajuelas y hacen señales para que los vehículos o motociclistas bajen la velocidad e inmediatamente después son amagados con armas de grueso calibre y levantados en la misma unidad aparentemente descompuesta.

Después de que las víctimas son levantadas, los delincuentes las trasladan a la zona montañosa de Valle, conocida como Cerro Gordo, donde las mantienen en guaridas improvisadas, en condiciones infrahumanas, prácticamente al aire libre, y en ocasiones por semanas enteras.

Miranda de Wallace logró también recabar testimonios, en los cuales se alude que las víctimas son liberadas una a una, conforme las familias van entregando diversas sumas de dinero.

La singularidad de estos nuevos casos de secuestro es que las víctimas no son estudiadas previamente por los delincuentes como ocurría hasta hace pocos años, no se tienen casas de seguridad acondicionadas o preestablecidas por los grupos criminales -es decir hay un fuerte elemento de improvisación- y muchas se mantienen a la intemperie en condiciones inhumanas en tanto en la marcha se dan los términos de la negociación con las familias.

También explicó que la denuncia de estos casos no se está haciendo ante autoridades mexiquenses, quizás por desconfianza, mientras que la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), reconoció sólo tres secuestros con cinco víctimas -registrados en las inmediaciones de Valle de Bravo-, en lo que va del año.



Se dispara delito en todo el País

La presidenta de Alto al Secuestro aseguró, por otra parte, que este año la industria del plagio se ha disparado en todo el País, con 50% más de casos que el año pasado.

Aseguró que en esta escalada de retenciones ilegales, sobresalen las cifras y casos que se reportan en cinco municipios, al menos dos del Estado de México (Ecatepec y Nezahualcóyotl, otro de Morelos (Cuernavaca).

Miranda de Wallace reconoció que las cifras de secuestro van en aumento, aunque las autoridades federales, aseguró, ya están tomando medidas al respecto y confió en que a la brevedad se detenga la nueva ola de plagios, particularmente en el Estado de México.



Valle: Tierra en

disputa

La disputa de Valle de Bravo por parte de los grupos criminales se recrudeció a finales de 2011 y a lo largo de 2012, cuando se registra una intensa ola de homicidios al aire libre, en plazas y en comunidades hermanas de Valle, como Colorines y Duraznos, por parte de grupos que dejaban carteles, lanzándose amenazas e intercambiando mensajes sangrientos.