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Staff
AGENCIA REFORMA
VENEZUELA.- El Gobierno de Venezuela supervisará a partir de noviembre las compras de alimentos de sus ciudadanos mediante un sistema de lectores de huellas dactilares en los supermercados.
“Está ya dada la orden para que, a través de la superintendencia de precios, se proceda al establecimiento del sistema biométrico en todos los establecimientos y redes de las cadenas distribuidoras y comerciales de la República”, dijo el miércoles el Presidente Nicolás Maduro.
El sistema se instalará en comercios para reconocer a cada comprador y con la intención de evitar que en una misma semana puedan adquirirse alimentos básicos en sitios distintos.
La medida responde, indicó Maduro, a la lucha contra el contrabando de productos básicos que salen de Venezuela a territorio colombiano, donde los bienes se cotizan a precios de mercado y producen altas ganancias para los revendedores.
Andrés Eloy Méndez, superintendente Nacional de Precios Justos, informó ayer que el 30 de noviembre deberá quedar instalado el sistema en los supermercados.
“Eso ya es una venta controlada. No vas a poder comprar lo que necesitas, sino lo que ellos prácticamente te vayan a vender”, expresó Néstor Toro, un vendedor de 36 años.
Maduro explicó que este sistema será similar al dispositivo lector de huellas digitales utilizado en el País desde hace varios años en los procesos electorales para la identificación de los votantes.
El Mandatario aprobó una Ley de Costos y Precios Justos, la cual regula todo lo que se comercializa y fija márgenes máximos de ganancia.
Venezuela enfrenta un problema de abastecimiento desde 2013 debido a la profundización de las regulaciones, situación que el Gobierno trata de combatir con importaciones de todo lo que los privados no producen o nacionalizan por falta de divisas.
El racionamiento de bienes básicos en el país ya existía, pero ahora se agregará este mecanismo.