La nueva fuerza policial que cuenta con 5 mil elementos fue presentada ayer

Por Rolando Herrera

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- La Gendarmería, que desde ayer es la séptima División de la Policía Federal, se encargará de combatir la extorsión y el cobro de derecho de piso, para garantizar que la delincuencia organizada no afecte la actividad económica en aquellas zonas del País que más sufren este tipo de criminalidad.

Su eficacia, advirtió el Presidente Enrique Peña Nieto al abanderar a los 5 mil elementos que la conforman, se medirá con la cantidad de negocios que se reabran tras su intervención y con la creación de vínculos de confianza con la sociedad.

El nuevo cuerpo policial, destacó el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, tendrá una gran movilidad debido a que sus agentes serán enviados a aquellas zonas que se vean azotadas más gravemente por la delincuencia organizada o bien en las que las policías locales tengan un grave deterioro institucional que impida que puedan garantizar la tranquilidad de los ciudadanos.

Con la incorporación de los 5 mil nuevos elementos, destacó, se incrementa en 18% el estado de fuerza de la Policía Federal, con lo que se potencian sus capacidades humanas, técnicas y operativas.

“Se contará con más y mejores recursos humanos, técnico y logísticos para seguir enfrentando a la delincuencia organizada y a la vez fortalecer la presencia institucional en aquellas zonas donde se haga necesario el despliegue de fuerzas federales”, indicó.

Al presentar la nueva División en el Centro de la Mando de la PF, el Comisionado General de la corporación, Enrique Galindo, aseguró que se trata de hombres y mujeres que nunca antes han formado parte de cuerpos policiales y que quienes quedaron, de un universo de 130 mil aspirantes, fueron aquellos que pasaron por un estricto proceso de reclutamiento y demostraron tener verdadera vocación policial.

“Tenemos a los mejores hombres y mujeres, a los más aptos, lo más capaces, los más confiables, y sobre todo, los que deseaban profundamente ser policías. Encontramos que el requisito más importante en el proceso de reclutamiento debería de ser encontrar la vocación de servicio y la calidad humana”, aseveró.

Ninguno de los nuevos gendarmes tiene antecedentes ni como militar ni como policías, salvo los 326 mandos que los dirigirán, quienes fueron extraídos de otras divisiones de la Policía Federal, que cuentan con un promedio de seis años de antigüedad en la corporación, todos ellos también civiles.

Los cadetes que ayer se graduaron tienen en promedio de 26 años de edad y alrededor del 80% cuentan con educación media y media superior.