Por Alex Sanz y Sara Burnett
THE ASSOCIATED PRESS
FERGUSON.- Un grupo diverso de manifestantes, muchos de ellos niños, marcharon ayer pacíficamente mientras la calma prevalecía por cuarto día consecutivo en el suburbio de San Luis donde una persona negra de 18 años, desarmada, fue muerta a tiros por un policía blanco, incidente que desató desórdenes que duraron más de una semana.
Varios activistas comunitarios caminaron hombro a hombro con policías uniformados por una de las principales avenidas de Ferguson, que hace menos de una semana estuvo llena de vehículos blindados y agentes con equipo antidisturbios.
“Creo que algo de la frustración está desapareciendo debido a que se conoce más información”, dijo Alana Ramey, de 25 años y vecinos de San Luis que se sumó a la marcha por la tarde.
“Creo que prosigue la acción. La gente está más organizada y eso ayuda”, agregó.
Las imágenes de policías suburbanos fuertemente armados que enfrentaban a manifestantes en Ferguson con gas lacrimógeno y balas de goma después de la muerte a tiros de Michael Brown a manos del policía Darren Wilson el 9 de agosto, provocaron críticas generalizadas sobre la manera en las agencias policiales usan equipo militar donado por el Pentágono.
El Presidente Barack Obama ordenó a la Casa Blanca efectuar una revisión de esos programas después de que se pronunciara por una mayor separación entre la Policía Civil y las Fuerzas Armadas de la nación.
El Gobierno Federal también ha emprendido su propia investigación sobre el incidente y envió decenas de agentes del FBI a Ferguson para interrogar a testigos. El fiscal del Condado San Luis convocó a un jurado de instrucción para que comience a recabar las pruebas del caso y decida si procede encausar a Wilson por la muerte de Brown.