EL UNIVERSAL
LOS ÁNGELES.- La Guardia Nacional de Texas ordenó a sus tropas no portar armas personales, ni cuando estén francos, durante el tiempo que estén desplegados en la frontera con México, donde además un grupo de rancheros creó una asociación para ayudar a militares en el combate a grupos del narcotráfico.
El pasado fin de semana fue enviado otro grupo de miembros de la Guardia Nacional a la zona del Río Grande, en la frontera con México, por lo que previamente se ordenó a los militares dejar sus armas personales en sus casas, lo cual aplica incluso para aquellos que tengan licencias de portación en el Estado texano, o son oficiales certificados de paz en la vida civil.
Los mil miembros de Guardia Nacional de Texas que serán desplegados, con sus armas de cargo, aun en sus días de descanso, deberán estar alertas a cualquier llamado de regreso a la línea fronteriza, por lo que en estricto sentido estarán de servicio las 24 horas del día, los siete días de la semana.
De acuerdo con miembros de la Guardia Nacional de Texas, consultados por este medio, las órdenes que recibieron antes de ser enviados a la frontera implican la disposición total, incluso en su tiempo libre, debido a que las condiciones pueden cambiar, especialmente porque a partir de septiembre aumenta el número de ilegales que cruzan hacia territorio estadounidense.
“Una de las razones de aprender español fue el poder comunicarse con las personas que encontremos durante los patrullajes; no podemos detener a nadie, pero sí podemos avisar a los miembros del Departamento de Seguridad Pública de Texas o la Patrulla Fronteriza para que lo hagan”, explicó uno de los militares enviados a la zona.
La única causa en la que pueden proceder una vez que estén desplegados en la frontera es cuando la situación amenaza su propia seguridad, como un ataque por parte de miembros del crimen organizado, y en ese caso se actuará en consecuencia, indicó un vocero de la Guardia Nacional.
En caso de que los militares estén francos o fuera de servicio no podrán portar armas de su propiedad para evitar problemas, y esa es una de las razones por las cuales recibieron la orden de no portar sólo armas de cargo, señaló un oficial del Gobierno de Texas.
La Guardia Nacional que se está desplegando en esa Entidad no hará arrestos durante su permanencia en la frontera, pero su presencia con equipo completo y armas de cargo busca disuadir a miembros del crimen, así como a ilegales a no ingresar a Estados Unidos, de acuerdo con el Gobierno texano.

Rancheros en la “línea de defensa”
Grupos de rancheros de la parte Sur de Estados Unidos anunciaron que pese a la polémica generada por la activación de las tropas realizada por el gobernador de Texas, Rick Perry, ellos apoyarán a los miembros de la Guardia Nacional durante todo el tiempo que estén en la frontera con México.
Al respecto, Sussan Kibbe, presidenta de la Asociación de Rancheros del Sur de Texas, explicó que la Guardia Nacional es necesaria debido a que los narcotraficantes cortan sus rutas a través de los ranchos cercanos a la frontera, entre los que se encuentran los socios de esa organización.
Desde el anuncio de la activación de la Guardia Nacional, autoridades de condados del Sur de Texas han rechazado la decisión del gobernador Perry por considerar que el Gobierno podría enviar más personal, así como recursos financieros, a los departamentos de policía locales para enfrentar la masiva migración y el crimen en la frontera.
Sin embargo, Kibbe afirmó que la presencia de la Guardia Nacional reforzará la seguridad en la zona, especialmente más allá de la línea de cruce, donde la mayor parte de los delitos que se cometen son ataques a migrantes y las operaciones de narcotraficantes, llegan a afectar a sus ranchos.
Para la presidenta de la Asociación de Rancheros del Sur de Texas la presencia de las tropas de la Guardia Nacional no implica la militarización de la frontera con México, por lo que los rancheros han decidido apoyar a los soldados para que con su sola presencia los criminales eviten entrar, y con ello se revierta la inseguridad que puede afectar a la economía de la región.
Otros grupos de rancheros están apoyando a miembros de la Patrulla Fronteriza o incluso a milicias de civiles para reforzar la seguridad de sus propiedades y de la frontera.
En el área de Laredo y El Paso los rancheros, como Meira Gault, realizan vigilancias nocturnas con equipo especializado, avisan a la Patrulla Fronteriza de la ubicación de ilegales y al arribar las autoridades los detienen.