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Por Federico Osorio Altúzar


CAJEME DIGITAL: UN ESPACIO INFORMATIVO Y POPULAR

No todo en Sonora es sombrío. Más allá de la irresponsabilidad política, hay acciones positivas que expresan razones por las cuales vale la pena luchar, reclamar y contribuir a fin de lograr que éste sea el menos deprimente de los mundos posibles.
Aparte de los hechos delictivos, encubiertos y solapados por los organismos públicos, al silencio oficial que trata de tapar el sol con un dedo, a la insolencia del "Grupo México", hay que esperar noticias que aseguran que no todo se ha perdido. Que hay dignidad, entereza en el mando de las instituciones. Es decir, que no todos los que rodean al Presidente de la República, próximos o de jerarquía inferior están al servicio de la rapiña contumaz y provocadora, dispuestos a devaluar su palabra: a vender su alma por un platillo de lentejas.
"Centros Cajeme Digital" es más que un vacío eslogan o un membrete partidista. Figuró como un compromiso de campaña, proclamado por el alcalde Rogelio Díaz Brown. Y hoy los cajemenses, urgidos de credibilidad, se percatan con sus propios ojos de que la promesa ha dejado de ser virtual para transmutarse en un activo en áreas de la demarcación, con proyección hacia las comunidades rurales dispersas en el entorno demográfico.
Y esto se produce en el seno de una organización política con proyecto social, cuando el Derecho a la Información es a la Salud Pública lo que el Derecho a la Educación, a la Seguridad Jurídica y Pública y al Empleo. Ahí, la información es parte sustancial de la política de bienestar, en cuya red de servicios comunitarios se finca la convivencia social a fin de que esté por encima de lo tribal o grupal y sea, al contrario, el centro mismo desde el que irradie la paz y en cada corazón palpite el afán de cooperar y de interactuar.
Centros Cajeme Digital es ejemplo a seguir, inclusive a nivel nacional. Atiende a más de 18 mil usuarios en sus 16 centros comunitarios, uno de ellos recientemente instalado en la localidad de Cócorit, los espacios educativos patrocinados por el Municipio de Cajeme con esas características, dan continuidad a la actividad organizada, con la gran ventaja de ser lugares abiertos, propicios para el autoaprendizaje y el cultivo del saber, así como para adentrarse en la aventura informativa con auxilio de la moderna tecnología.
Los cajemenses tienen, además, la fortuna de contar con el Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON), plantel educativo señero que refrenda, año tras año, su influjo social. Concita el reconocimiento ciudadano por sus contribuciones en el planteamiento y la resolución de los ingentes asuntos poblacionales.
El ITSON ejerce la responsabilidad de compartir su experiencia científica como en el caso de las plantas desaladoras, cuya valía es imponderable frente a la mal planificada y peor ejecutada construcción del acueducto Independencia. Del Tecnológico de Sonora se hace encomio, en medio del caos ambiental, por investigaciones de sus académicos en el laboratorio. Muy a tiempo ellos mostraron que los pequeños recién nacidos de madres yaquis registraban residuos químicos a causa de contaminación por químicos que propagan las empresas que se enriquecen con el dolor de los aborígenes desde la Colonia y la Posrevolución hasta nuestros días.
Acerca del ejercicio del poder con transparencia, cabe añadir a la hoja de servicios del munícipe citado, su acertado sentido político a fin de vincular instituciones educativas de alto nivel como el citado ITSON con el desempeño administrativo de la jurisdicción que encabeza. Así, los Centros Cajeme Digital abonan la tarea de unir, vinculando los centros de educación especializadas, los derechos ciudadanos y las responsabilidades ejecutivas en beneficio de los ciudadanos, sin distinción de clase social y condición económica.
http://federicoosorioaltuzar.blogspot.mx