THE ASSOCIATED PRESS
PHOENIX.- La niña de nueve años que mató accidentalmente a un instructor de tiro con una Uzi en el norte de Arizona dijo inmediatamente después del hecho que sintió que el arma le resultaba inmanejable y le lastimó el hombro, de acuerdo con informes policiales conocidos el martes.
Los familiares en principio se concentraron en ella porque creían que el retroceso del arma la había lastimado, por eso no advirtieron que el instructor Charles Vacca había sido herido, hasta que uno de sus colegas se acercó a la carrera.
Según los informes, la familia tomó un autobús desde Las Vegas, 100 kilómetros (60 millas) al sur, hasta el campo de tiro Last Stop en White Hills, Arizona. A su llegada hicieron un recorrido en una camioneta de grandes dimensiones antes de dirigirse al campo de tiro.
El padre de la niña fue el primero en usar el arma. Luego de que él hizo unos tiros, Vacce mostró a la niña cómo disparar, le enseñó la postura que debía adoptar y le asistió en los primeros disparos.
Luego, caminó hacia atrás y le dejó sostener el arma. Ella disparó y con el retroceso, la Uzi giró hacia arriba y mató a Vacca.
La fiscalía no presentó cargos.
Fiscales del condado señalaron que el instructor probablemente fue el responsable de la negligencia al permitir que la niña sostuviera esa arma sin suficiente entrenamiento. También dijeron que los padres no eran penalmente responsables.