Por Antonio Baranda
AGENCIA REFORMA
CD. DE MÉXICO.- Los productores agrícolas siguen pagando jugosas cantidades a los grupos criminales por “derecho de piso”, alertó Guadalupe Martínez, de la comisión coordinadora del Consejo Agrario Permanente (CAP).
Entrevistada antes de sostener una reunión en la Secretaría de Gobernación, la contadora advirtió que esta problemática se concentra en estados como Michoacán, Guerrero y Tamaulipas.
No obstante, reveló que también se han reportado casos en Nayarit, Chiapas y Veracruz.
“Es un tema que todavía sentimos muy delicado y peligroso, hay muchos estados donde para las organizaciones y sus productores es un problema muy difícil. Les piden piso, les piden recursos económicos.
“Eso yo creo que se tiene que ir aminorando conforme se vaya ordenando el Gobierno Federal y los estados, en seguridad. Sentimos que en algunos estados como que ha aminorado, pero en otros sigue todavía muy latente la situación”, señaló.
La directora nacional de la organización campesina CONSUCC, explicó que las organizaciones criminales piden a los productores un porcentaje de sus ganancias, o bien, de los recursos que eventualmente les canaliza la Secretaría de Agricultura.
En caso de no pagar esta cuota a los delincuentes, indicó Martínez, los productores corren el riesgo de ser agredidos físicamente, secuestrados e incluso asesinados.
“No sé de qué manera se informan, pero cuando ellos (productores) van a recibir algún recurso de un programa, ya les están pidiendo un porcentaje dependiendo de lo que reciben mucha gente sí ha pagado y sigue pagando.
“Nos han secuestrado a dirigentes y han tenido que dar 200 mil pesos, 500 mil pesos para que los suelten, que nos los maten. En Veracruz, hace dos años, hubo un muerto, y en Nayarit ha habido varios lastimados”, mencionó.
Si se quiere tener más rentabilidad en la producción agrícola, enfatizó la representante del CAP, es necesario que las autoridades garanticen la tranquilidad de los productores, sobre todo, dijo, en las zonas “calientitas”.
“Sí veo compromiso, pero el problema es bien difícil, no es de la noche a la mañana, a esos grupos los quitamos ahora y al rato ya hay otros tres o cuatro, es una cosa interminable.
“No hay un solo grupo que pida, se llaman de una forma, de otra, son diferentes grupos de extorsionadores”, agregó Martínez, aunque sin hacer alusiones particulares.