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Fue detenido en flagrancia cuando recibía dinero de una empresa para librarla

de una supuesta auditoría

Por Silvia Otero

EL UNIVERSAL

CD. DE MÉXICO.- En una operación coordinada entre el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Órgano Interno de Control y la Procuraduría General de la República (PGR), un empleado de Seguro Social fue detenido en flagrancia cuando recibía dinero de una empresa a la que pretendió extorsionar para librarla de una supuesta auditoría.

Bajo amenazas de enviar una auditoría o retirar el registro patronal, Javier Acosta Bautista, un servidor público del IMSS, extorsionó a la compañía Especialistas en Voceo S.A de C.V. La denuncia de los hechos activó el operativo Usuario Simulado, a partir del cual, en el momento de recibir parte de la suma exigida, el empleado fue detenido en flagrancia por la PGR.

En la investigación participaron el IMSS y su Órgano Interno de Control -dependiente de la Secretaría de la Función Pública (SFP)-, que buscan combatir los actos de corrupción de los servidores públicos al interior de la institución, y que con el apoyo de la PGR recabaron evidencias en audio y video para proceder legalmente contra Acosta Bautista -con rango de trabajador por tiempo determinado-, quien pretendió obtener 145 mil pesos a cambio de librar a la citada compañía de una supuesta auditoría y de evitar que perdiera su registro patronal.

El caso se originó a partir de un oficio que recibió el 17 de enero pasado la empresa Especialistas en Voceo S.A de C.V., por parte de la Subdelegación 4 Guerrero de la Delegación Norte del Distrito Federal del IMSS, en el que se le requirió información sobre un trabajador.

Una de las contadoras de la compañía -cuyo nombre se omite por seguridad- acudió el 23 de enero pasado a las instalaciones de la subdelegación, ubicadas en la Delegación Cuauhtémoc, donde en la ventanilla 46, del área Auditoría Patrones, la atendió Acosta Bautista, quien recibió la documentación. Al día siguiente la llamó por teléfono para indicarle que tenía que acudir el 27 de enero para informarle el resultado de una supuesta auditoría.

El lunes 27 de enero, la contadora acudió en compañía de la apoderada legal de la empresa, y el servidor público del IMSS les dijo que “hay inconsistencias en la documentación que presentaron”, unas presuntas diferencias en las balanzas, y que por ello notificaría a la Secretaría de Hacienda (SHCP) que cancelaría el registro patronal y enviaría una auditoría integral a la compañía, según consta en las declaraciones que rindieron las agraviadas ante la SFP y la PGR.

Tras exponer las supuestas irregularidades, Acosta Bautista les dijo a las mujeres que todo se podía arreglar si le daban entre 100 mil y 150 mil pesos, “y con eso podría darles por buena la auditoría”, y que la suma no era por concepto de multas ni tendrían un recibo de la operación; pero las empleadas indicaron que tenían que analizar la documentación. Además -para poder informar a su superior de lo que ocurría- le indicaron que no tenían facultades para tomar una decisión, por lo que el funcionario pidió que acudiera a las oficinas quien sí podía tomar cartas en el asunto.

El coordinador de nóminas de la empresa, junto con otros dos colaboradores, el 29 de enero acudió a la subdelegación -ubicada en la calle Luna número 253-, donde el servidor público les reiteró que había encontrado supuestas anomalías, reiterando las amenazas de que se enviaría una auditoría, que retirarían el registro patronal a la empresa y se daría aviso a Hacienda.

Asimismo, preguntó a los ejecutivos “que para cuánto les gustaba solucionar el asunto”, y aunque los agraviados le cuestionaron qué documentos hacían falta para demostrar que no había anomalías, el inculpado les dijo que se podía solucionar el caso “siempre y cuando entreguen 140 mil pesos”, pero le respondieron que el viernes le llevarían la información que demostraba la inexistencia de las irregularidades.

El 31 de enero los administrativos se reunieron una vez más con Acosta Bautista y le entregaron la documentación que acreditaba que no había problemas en la base de cotización de la empresa, pero el funcionario insistió en que había otras inconsistencias y que le dieran los 140 mil pesos, además de exigir otros 5 mil pesos “para los de los sellos, para extender el plazo”.

Dijo que la suma tenía que ser en efectivo, y que le urgía porque él tenía cinco días para entregar la información, y que tenían hora y media para darle una respuesta o pasaría el caso a sus jefes. Los agraviados señalaron que tenían que informar a sus superiores.

Siguieron otras llamadas de presión, en las que los ejecutivos indicaron que sus jefes no estaban y que ellos no podían decidir nada; pero en realidad los directivos fueron notificados de los hechos y se preparó la denuncia que presentó la empresa.

Se denunció ante el IMSS sobre lo que ocurría, que dio intervención al Órgano Interno de Control de la SFP, instancia que integró el expediente 2014/IMSS/QU30, para investigar posibles actos de corrupción. Asimismo, se presentó la denuncia penal ante la PGR, que integró la indagatoria con clave PGR/ DDF/SZC/ZRI/120/2014-01.

El 13 de febrero pasado, el servidor público llamó a la contadora para insistir en su exigencia. El coordinador de nóminas de la compañía agraviada ese mismo día habló con él, ya en el marco de la investigación oficial, como parte del operativo Usuario Simulado. El telefonema fue grabado. Aquí algunos extractos de la conversación:

JAB (Javier Acosta): ¿Qué pasó? ¿Cómo está? Aquí yo, esperando una respuesta, pero no he recibido nada de comunicación.

Coméntame la situación. ¿Todavía nos puedes esperar?

JAB: No sé por qué sea la pregunta, si nomás quieren... ¿cuándo tengo una respuesta? ¿Qué respuesta me tienes?

Ah, muy bien, pues mira, no nos queda de otra, ya lo platicamos con los directivos, pero sabes qué, no tenemos el dinero. Me comentabas que había una posibilidad de entregarte 5 mil pesos para la gente de los sellos y que nos aguantaran más tiempo.

JAB: Bueno, pero hablábamos del tiempo que se pasó más que nada, ahorita, por ejemplo, la otra respuesta. ¿Cuándo crees que me la tengas? Esos 5 mil pesos, ¿pueden ser hoy?

No puedo, hoy no puedo. El día de mañana (…) Tú dime después de las nueve de la mañana, tú dime.

Para mí entre más rápido es mejor, eh, y que me dijeras cuándo me tienes una respuesta.

¿De los 140 mil pesos te refieres?

JAB: Así es, sí.

¿Eso puede ser la otra semana?

JAB: De hecho, yo nada más te puedo aguantar otros dos, tres días, con el tiempo ya que te esperé ahorita para atrás (...) Esa es la cosa, yo nada más te espero el miércoles; o sea, mañana me traes eso, lo que me estás diciendo, y te espero hasta el miércoles, ¿cómo ves?

O sea, mañana te entregaría los 5 mil pesos y el próximo miércoles ya lo demás, los 140 mil.

JAB: Bueno, si no son los 140 mil, me dices cómo quedó el asunto, o sea no es que yo te presione, pero algo para que yo pueda comentar; si es comentar sobre los 140 que me digas cómo quedaste con los directivos y yo comentarlo el lunes o mañana con los directivos, ajá, incluso pues eso lo podemos platicar tú y yo si gustas, pero ya es cuestión de que me digas qué onda, lo que sí necesito es una respuesta, pues me están pidiendo respuestas.

Ok, yo te digo mañana de los 140 mil pesos.

JAB: Sí, pero, oye, sí una cosa te comento: con la consigna de que el tiempo que te he esperado, hasta el miércoles, porque si no me van a ejecutar por acá.

La cita entre los ejecutivos y el funcionario se pactó para el 14 de febrero, a las 10:00 horas, en la sede de la subdelegación. El personal de la PGR y del Órgano Interno de Control del IMSS alistaron otra fase del dispositivo de Usuario Simulado para detener en flagrancia a Acosta Bautista.

Los ejecutivos llevaron consigo micrófonos y cámara oculta, la operación de entrega del dinero fue grabada también.

Después de concluir la transacción, los elementos de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR detuvieron en sus oficinas y en poder del dinero al servidor público, quien desde 2010 laboraba en el IMSS, en la subdelegación de Polanco, y desde hace seis meses en la de Guerrero.

Las autoridades del Órgano Interno de Control aseguraron la documentación a cargo del detenido para realizar una inspección, además de continuar con la investigación para determinar si hay otros cómplices del presunto extorsionador entre el resto del personal.

En la PGR a Acosta Bautista se le fincó el cargo de cohecho y obtuvo su libertad mediante caución, pero la indagatoria sigue. Laboralmente fue suspendido, para seguir el proceso administrativo en su contra.