De 2001 a agosto de 2013, la red federal de rúas libres de peaje, se redujeron 893 kilómetros

Por Alan Miranda

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- Hacer un viaje foráneo en automóvil sin gastar en casetas es cada vez más difícil, porque las carreteras federales libres de peaje son menos.

De 2001 a agosto de 2013, la red federal de carreteras libres de peaje no sólo no creció, sino que, por el contrario, se redujo 893 kilómetros, es decir, 2.1% de su extensión, de acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

El subsecretario de Infraestructura, Raúl Murrieta, explicó que esta reducción se debe a que algunos tramos fueron absorbidos por zonas urbanas y dejaron de estar bajo jurisdicción federal, mientras en ciertas rutas se eliminaron curvas, lo que disminuyó el kilometraje.

Pese a que no crecieron, aseguró que sí recibieron mantenimiento.

Los esfuerzos de la SCT se concentraron en la red de caminos alimentadores estatales, rurales y brechas mejoradas, en tanto que la iniciativa privada se encargó de la red federal de cuota.

En el mismo periodo, la longitud de las autopistas de cuota -operadas por Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) y concesionarias como Ideal, OHL, ICA y Pinfra- creció 26.3 por ciento.

“Este crecimiento es gracias al impulso que se le ha dado a las Asociaciones Público Privadas que tienen como objetivo atraer recursos privados a la inversión de carreteras”, detalló Murrieta.

Los datos indican que la mayor presencia de autopistas de cuota en el País no se ha traducido en un aumento significativo de los kilómetros de caminos de jurisdicción federal. De hecho, la red federal completa sólo creció 1.4% durante ese periodo, es decir, 673 kilómetros.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) sostiene que la iniciativa privada ganó importancia en este sector, porque el Gobierno mexicano históricamente ha enfrentado insuficiencia presupuestal para la construcción de infraestructura.

Sin embargo, refiere que, en comparación con otros países, los peajes en México han resultado más altos, debido a que los operadores privados enfrentan la competencia de los caminos libres.

La misma Ley Federal de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal de 1994 que permite las concesiones a particulares establece que, cuando la SCT fije peaje en un camino federal para el cual existe una vía alterna, mediante un organismo gubernamental o una empresa privada, está obligado a operar una carretera libre de cobro.

“El requerimiento de que exista una carretera de libre acceso puede provocar duplicaciones innecesarias y deficientes, y es una forma cara de garantizar precios competitivos comparados con la regulación de tarifas”, indica la OCDE.

Los usuarios asiduos de las carreteras, como los transportistas de carga, consideran que el peaje impacta negativamente a la economía, pues no sólo incrementa sus costos de operación, sino el precio de los productos que trasladan.