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En abril de 2006, Miguel Flamenco Hernández fue detenido por agentes de la Procuraduría capitalina acusado de participar en el plagio de una sobrina del narcotraficante Rafael Caro Quintero en la delegación Cuauhtémoc.

EL UNIVERSAL
MÉXICO, D.F.- Los restos de un hombre que en 2006 presuntamente participó en el secuestro de una sobrina del narcotraficante Rafael Caro Quintero, fueron hallados enterrados de manera clandestina en un paraje del Ajusco, en la delegación Tlalpan, a principios de marzo.
Se trata de Miguel Flamenco Hernández, "El Pecas", de 40 años, quien también era investigado por su participación en otros secuestros al sur de la ciudad.
En el mismo lugar también fue encontrado el cadáver de uno de sus supuestos cómplices, Humberto Gómez Echeverría, de 50 años. Ambos cuerpos presentaban huellas de tortura y varios impactos de bala.
De acuerdo con lo asentado en la averiguación previa FTL/TLP-2/T2/0420/14-03, el pasado 2 de marzo, alrededor de las 15:00 horas, se recibió un reporte de ayuda debido a que en el antiguo camino a Picacho-Ajusco, en la colonia Magdalena Petlacalco, habían restos humanos.
Policías y peritos se trasladaron a una zona conocida como paraje Tlapahuixia y encontraron semienterrados los cuerpos de dos hombres, uno de ellos vestía pantalón azul y el otro color café. El brazo izquierdo y parte del tórax del hombre que estaba a ras de tierra ya habían sido devorados por la fauna del lugar.
Debajo de ese cuerpo estaba la otra víctima, ya en estado de descomposición.
Días después, a través de los estudios hechos por los peritos, se descubrió que uno de ellos era "El Pecas" y el otro su supuesto cómplice.
"Madrina" de la Federal
En abril de 2006, Miguel Flamenco Hernández fue detenido por agentes de la Procuraduría capitalina acusado de participar en el plagio de una sobrina del narcotraficante Rafael Caro Quintero en la delegación Cuauhtémoc.
Ese plagio, asentado en el expediente FCH/CUH-7/T3/00358/06-02, ocurrió el 10 de febrero de 2006, cuando Juana Patricia Valdivia Caro, quien no reveló el parentesco con el capo, fue interceptada junto con su chofer por varios sujetos armados.
Los agresores sabían que la mujer trasladaba una fuerte suma de dinero en la cajuela de su auto; extraoficialmente se mencionaron siete millones de pesos.
Con la denuncia interpuesta fueron detenidos el chofer de la víctima, Carlos Guzmán Velasco, quien aportó datos de sus cómplices.
Así fueron capturados dos hombres identificados como madrinas de la Policía Federal: Miguel Flamenco Hernández y Felipe Romero Álvarez.
Estos sujetos, a su vez, revelaron que el golpe fue ordenado por el entonces subdirector de Operaciones e Investigación Preventiva de Armas y Narcóticos, Armando Espinoza Cerón, El Perro, y el suboficial Leonel López Bañuelos de la extinta Policía Federal Preventiva. Los cinco fueron encarcelados, pero Flamenco Hernández obtuvo su libertad ese mismo año.
Aparentemente, desde entonces se vinculó con un grupo de plagiarios que operaba en la zona del Ajusco. La PGJDF aún desconoce quiénes lo asesinaron.