Dos veces dirigente del deporte en Cajeme, Kuraica Casillas sostiene que el renglón deportivo ha sido dejado de la mano por los tres niveles de Gobierno


Por Sergio Ibarra

TRIBUNA

Guillermo Kuraica Casillas, gran impulsor y destacado deportista cajemense es un convencido de que el deporte en Sonora no ha recibido la atención y dedicación que se merece. Y la mejor prueba de esto, --afirma--- es la situación de inseguridad y la pérdida de valores que se vive en estos momentos.

Y lo peor, asegura:

La gran cantidad de jóvenes que son reclutados, como carne de cañón, por parte del crimen organizado.

A mí no me queda la menor duda --- subraya el cajemense quien ya ha sido dos veces director del Instituto del Deporte en Cajeme --- que la labor de las organizaciones dedicadas al deporte y de los gobiernos mismos debe de estar enfocada a los niños y los jóvenes, ahora, antes de que caigan, o en manos de los criminales o la policía.

Para don Guillermo, quien mañana estará cumpliendo sus primeros 78 años de edad, es un hecho de que la política y los políticos no están haciendo bien su trabajo en lo que corresponde a la prevención del delito, porque sencillamente no están yendo al meollo del asunto y en vez de dedicarle más presupuesto al fomento deportivo en todas sus ramas, lo dirigen al área de seguridad pública, ya sea incrementando el número de elementos o al parque vehicular de la misma.

Es decir, --- se lamenta--- se está atacando al revés el problema, cuando en la práctica el sentido común indica que debemos atender al niño de ahora para no tener que castigar al hombre de mañana, pero ya convertido en delincuente cuando ya no hay mucho por hacer.

Aquí lo sigue y lo que tenemos por no atender a tiempo al problema de raíz, sostiene Kuraica Casillas, es una ola de crímenes que por desgracia ya terminó por rebasarnos y ahora no sabemos que hacer con el problema.

En su opinión, el político de hoy, las administraciones, en sus tres niveles de Gobierno, tienen que apostarle ahora más que nunca al fomento deportivo creando mucha más infraestructura deportiva, aportándole más presupuesto a las ligas, a los torneos estatales y que quienes estén al frente del deporte informen con oportunidad a la comunidad de los logros que se estén alcanzando, para que la sociedad sepa que su dinero está rindiendo frutos.

Otro de los grandes males que aquejan al renglón deportivo, según don Guillermo, es la falta de conciencia de esa misma juventud que ha sido dejado de la mano de la autoridad y que se dedica a vandalizar las áreas deportivas. Y si a esto le aunamos la falta de interés de la misma sociedad que no cuida las instalaciones de que hace uso, agrega, esto nos lleva a uno de los peores escenarios ya sea en los canchas deportivas o en el terreno de juego.

Pero hay otro gran enemigo en el área deportiva que tampoco contribuye al desarrollo del joven o del deportista en general, dice el ex dirigente del softbol en Sonora, durante muchos años:

--- Se llama la falta de tacto o impericia al momento de encaminar los programas.

Y va directo al grano:

--- Me refiero concretamente a los llamados torneos relámpagos que en algunas ocasiones son impulsados por la Dirección de Policía y Tránsito o algunas otras áreas de los ayuntamientos, sin que jamás se vean los resultados por ninguna parte, porque no más que eso; un torneo para la foto, para que se diga que se está cumpliendo con los programas deportivos, pero que en los hechos, no aportan nada.

Es decir, según su opinión, no ha habido hasta la fecha algún alcalde que se haya destacado por el fomento al deporte, el llamado alcalde o gobernador deportista?

--- De momento, lo único que tengo presente son dos cosas: que en la pasada administración, fueron tres años perdidos, tirados, desaprovechados, sin ningún beneficio al deporte cajemense.

Pero… usted estuvo al frente de la Dirección Municipal del Deporte, lo mismo que hace ya algunos años en la gestión municipal de Ricardo Bours Castelo…

--- Si. Pero con la gran diferencia de que Ricardo siempre escuchó a sus funcionarios y siempre nos apoyó en la mayoría de los proyectos que le presentamos, mientras que en el caso de Manolo Barro el área que menos se escuchó y menos se atendió fue precisamente el deporte.

De hecho, revela don Guillermo, yo estuve a punto de tirarles con el trabajo, pero me detuve, “no quise que llegaran a pensar que mi renuncia obedecía a diferencias políticas o partidistas, porque hasta el momento, yo sigo siendo priísta, mientras que la totalidad de sus funcionarios eran de extracción panista”.

--- Lo otro es que, actualmente, con todas las limitaciones que seguramente enfrentan, yo siento que el Roger está haciendo algo por el deporte, bajando recursos, directos o indirectos y veo que se está apoyando y además, hay presencia de él. A mí eso me suena de que a la postre eso va a ser bueno y que pronto se estarán viendo sus resultados.

La entrevista con don Guillermo, tiene lugar en lo que prácticamente es una de las reliquias que aún se conservan en pie y vigentes en nuestro Municipio.

Las instalaciones del hotel --- Kuraica--- que fuera fundado por su padre, el inmigrante Croata Pablo Kuraica y su esposa Elena Casillas Millán, el 11 de noviembre de 1926, es decir, un año antes de la fundación de Cajeme como Municipio.

Kuraica Casillas refiere que su padre llegó a Cajeme en 1919, procedente de su Dubrovnik, Dalmacia (hoy Croacia), después de haber probado suerte en San Francisco, California, Hermosillo y San Blas, Sinaloa, dedicándose primeramente a las actividades del campo, luego probó suerte como “ferretero”, hasta que finalmente, en 1926, levantaran lo que sin duda es la hospedería pionera del Sur del Estado y que aún se conserva en su misma dirección, calle Durazno 56 (ahora 5 de Febrero 211 Sur), ubicada estratégicamente muy cerca de lo que fuera la única vía de comunicación del mundo con Cajeme, la Estación del Ferrocarril.

De las mil y un anécdotas que seguramente se habrán recreado en las paredes del Kuraica, don Guillermo recuerda a cuatro de los huéspedes más destacados que hayan pasado por sus habitaciones: El General Lázaro Cárdenas, el gran Jefe Pluma Blanca, a quien los Kuraica recuerdan con sus grandes lentes oscuros de tapaderas y acompañado de algunos de sus lugartenientes, don Fidel Velázquez, eterno dirigente de la Confederación de Trabajadores de México y a Paco Miller.

Del mundo artístico, don Guillermo refiere los grandes problemas por los que atravesaba el hotel y su personal cuando a las instalaciones del Kuraica llegaban los artistas de la célebre Caravana Corona y, sobre todo, grupos como Los Apson, Los Freddys y Frankie y los matadores. El problema, dice Guillermo, no era con los artistas en sí, sino con las miles de chamacas que llegaban en tumulto y que no se conformaban sólo con el autógrafo, sino buscaban introducirse al cuarto con el artista.

¿Quién de estos tenía más arrastre con las fans de aquellos tiempos?

--- Definitivamente que Frankie, el vocalista de los Apson y quien tiempo después actuara como solista.