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Los más vulnerables no tienen acceso a la salud, medicamentos o a lentes


Por Mariana León
EL UNIVERSAL
CD. DE MÉXICO.- Rosario Espinoza Carrillo, miembro de la Agencia para la Prevención de la Ceguera Visión 2020 (IAPB, por sus siglas en inglés), aseguró que en México y en la región las enfermedades por ceguera prevenibles afectan a los más pobres, porque los gobiernos han fallado en construir un sistema de salud integral de detección temprana y atención.
“La baja visión y la ceguera son imperantes en comunidades pobres, porque no tienen acceso a la salud, a medicamentos, a lentes; el Gobierno debería tener un sistema de salud que te cubriera consulta, canalización con un especialista y si necesitan lentes que también pudieran cubrirlos”.
En entrevista en el marco de las II Jornadas Multidisciplinarias en Discapacidad Visual, organizadas por la Fundación Hospital Nuestra Señora de la Luz, dijo que los problemas de ceguera por la neuropatía diabética han aumentado en México por los malos hábitos alimenticios.
“La iniciativa Visión 2020 fue iniciada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que llamó a la conciencia de los países para frenar la ceguera prevenible, donde participan también organizaciones gubernamentales y no gubernamentales”, explicó.
También dijo que los niños que no son bien diagnosticados en sus problemas de visión tienen repercusiones en su nivel educativo y en su inserción laboral, “ya existe un déficit del trabajo y si uno no está preparado sobre cómo competir en el trabajo y en el ingreso, por eso tiene una gran afectación.
Cuando se habla de baja visión también se habla de un padecimiento irreversible, por ejemplo, por una secuela, pero de todas maneras no se puede llegar a una visión perfecta, pero a través de una serie de estrategias se puede mejorar mucho más el remanente visual y tener un nivel educativo mejor y eso es lo que se busca, porque se está más preparado ante la vida, con una mejor calidad de vida”.
El oftalmólogo Gerardo Graue Moreno explicó el proceso de rehabilitación de Fernando, el niño de cinco años cuya madre le quitó los ojos en un ritual en el Estado de México.
Dijo que gracias a las operaciones y prótesis que se le han aplicado, Fernando puede acceder a una vida normal y ayuda a que continúe su desarrollo.
Durante la inauguración de las jornadas -que continuarán este sábado con la participación de expertos de México y América Latina-, Federico Graue Wiechers, presidente del Patronato de la Fundación Hospital Nuestra Señora de la Luz (FHNSL), recordó que este centro existe desde hace 138 años y se caracteriza por atender a pacientes de bajos recursos.