Recibe Pontífice a obispos mexicanos

Por Jorge Gutiérrez

EL UNIVERSAL

CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco manifestó su preocupación por la violencia, el narcotráfico y la pobreza que se vive en México, ante los obispos mexicanos que realizan la visita Ad Limina, a quienes recomendó intensificar la pastoral de la familia, de modo que, “frente a la cultura deshumanizadora de la muerte y se convierta en promotora de la cultura del respeto a la vida en todas sus fases, desde su concepción hasta su ocaso”.

“Las múltiples violencias que afligen a la sociedad mexicana, particularmente a los jóvenes, constituyen un renovado llamamiento a promover un espíritu de concordia a través de la cultura del encuentro, del diálogo y de la paz”, dice el texto del discurso del Papa Francisco entregado a 80 obispos mexicanos durante el encuentro que sostuvieron este lunes en la Sala Clementina del Palacio apostólico, en ocasión de su visita Ad Limina.

En la reunión estuvieron presentes, entre otros, los cardenales Francisco Robles Ortega, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y el arzobispo de México, Norberto Rivera Carrera.

El Papa recordó a los mexicanos que se ven obligados a atravesar la frontera con EU, a los que caen en manos de los sicarios y el problema de la droga en ese País. Pidió a los obispos mexicanos permanecer siempre junto al pueblo y aseguró que sigue de cerca las problemáticas que afronta cotidianamente el País latinoamericano.

Francisco recibió a prelados de México, quienes se encuentran en Roma participando estos días de una especial visita para informar sobre la situación en sus diversas diócesis. El Pontífice les entregó un largo discurso por escrito, el cual prefirió no leer. En cambio, pronunció unas breves palabras improvisadas y después saludó de mano a cada uno de los obispos.

En su mensaje aseguró haber “aprendido mucho” de su encuentro con los pastores mexicanos, reconoció que en diversos sectores del País se viven “problemas serios”, pero dijo que la Iglesia allí “está consolidada sobre fundamentos muy fuertes”.

“Parte de sus hijos atraviesan la frontera, todos los problemas de las migraciones, aquellos que no llegan del otro lado. Muchos hijos mueren, hijos asesinados por mano de los sicarios contratados. Todos estos son problemas serios”, manifestó.

“Y después la droga que ustedes sufren muy seriamente. Cuando un campesino te dice: ¿Qué quieres que haga? Si cultivo maíz vivo un mes, si cultivo opio ¡vivo todo el año!” , agregó. Por ello les pidió “negociar con Dios por el pueblo”, lo cual se hace rezando y siempre al lado de la gente. “Con estas dos cosas sigan adelante”, insistió.

Poco antes del discurso de Jorge Mario Bergoglio, había tomado la palabra el presidente de la CEM, el cardenal y arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, quien señaló ante el Papa que el pueblo de México junto con su Gobierno busca darse las estructuras adecuadas para un desarrollo justo y sustentable para todos. Pero reconoció la “extendida y endémica pobreza en un gran sector de la población, con todo lo que esto conlleva: ignorancia, enfermedades, abandono del campo, emigración a la ciudad y al vecino País del Norte”.

Respondiendo a una pregunta de El Universal, formulada durante la rueda de prensa que siguió al encuentro, el cardenal Robles explicó que junto a los problemas de México “hice saber al Santo Padre que también denunciamos las causas de estos hechos, como son la corrupción, la impunidad, la falta de legalidad, elementos, todos ellos, que contribuyen a que el escenario en nuestro País se haga más grave y serio”.

Pero “no está a nosotros plantear la solución ya que lo que hacemos es denunciar y realizar nuestra labor en la dimensión que nos pide el Papa para, desde los valores del Evangelio, empujar el cambio de la persona y la construcción de una cultura de justicia, encuentro, diálogo y de paz entre los mexicanos”.

Durante la rueda de prensa, Robles también dijo que se había reiterado al Papa la invitación a visitar nuestro País que hiciera oficialmente, antes de esta visita, el Episcopado mexicano. “No nos dijo que sí, pero tampoco que no”, y esto, agregó el cardenal, nos hace pensar que podría aceptar la invitación, la cual podría concretarse en el 2015, cuando Francisco visitará Philadelfia con motivo del evento de la familia, porque el “objeto de nuestra invitación es la migración, un problema que el Papa conoce perfectamente, porque afecta no sólo a nuestro País sino también a Centro América y Estados Unidos”.

En la misma rueda de prensa, si bien de manera no oficial, se supo que durante su posible visita a Italia y el Vaticano, que podría tener lugar el próximo 7 de junio, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, vería al Papa Francisco en la sede apostólica.

Robles describió el sufrimiento de muchos migrantes que a menudo son víctimas de atracos, extorsión, violaciones y muerte. También se refirió a la presencia y actividad del narcotráfico, que ha causado muchas muertes, daños a la salud física de la juventud y a la salud moral de las familias, entre otros daños sociales.v