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Los servidores públicos laboran bajo alto riesgo en los municipios de la Tierra Caliente, la Costa Grande e incluso en el puerto de Acapulco

Staff

AGENCIA REFORMA

CD. DE MÉXICO.- El crimen organizado tiene puesta su mira en las áreas de trabajo social en las zonas marginadas del Estado de Guerrero.

Los servidores públicos de la SEDESOL, el DIF o la Secretaría de Salud laboran bajo alto riesgo en los municipios de la Tierra Caliente, la Costa Grande e incluso en el puerto de Acapulco.

El hallazgo de los cuerpos de tres empleados de la Sedesol en una fosa clandestina, la decapitación del vocero de Salud de Acapulco y las extorsiones a las empresas dedicadas a la reconstrucción, se suman a las amenazas de muerte, golpes y robos a maestros y empleados de la Secretaría de Salud en las últimas semanas.

Así, desde la entrega de apoyos de programas sociales hasta la fumigación contra el dengue se han visto afectadas por grupos delictivos.

Personal de DICONSA confirmó que hay desabasto de productos en comunidades debido al riesgo en los traslados.

“No hay persona dispuesta a trabajar en Coyuca de Benítez y algunas zonas alrededor”, dijo uno de ellos.

Ramiro Ávila, alcalde de ese Municipio ubicado en la Costa Grande, dijo que han ofrecido dar seguridad en los traslados de empleados de la Sedesol.

“Así como se lo estamos dando a los maestros, que los llevamos, los escoltamos, los bajamos, porque así nos lo ha solicitado la Secretaría de Educación Guerrero, lo mismo podemos hacer con otros funcionarios”, aseguró.

El delegado estatal de la Sedesol, José Armenta Tello, dijo que en 2013 la delincuencia les robó dos camionetas oficiales a los empleados que acudían a Tierra Caliente.

“Esta región es la zona más peligrosa de Guerrero y por eso hemos recomendado a los trabajadores que no viajen de noche en las carreteras y que mucho menos hagan vida social”, dijo.

También el alcalde de Teloloapan, Ignacio de Jesús Valladares, dijo que ahora las asambleas regionales de autoridades de esta zona Norte del Estado deben realizarse con resguardo de la Policía Estatal, el Ejército y la Marina.

El vocero de la Coordinadora de Trabajadores de la Educación del Estado de Guerrero (CETEG), José Barón, afirmó que maestros de escuelas de educación básica en los municipios de Zirándaro y San Miguel Totolapan, ya no acuden a esas comunidades a dar clases porque han sido amenazados por grupos armados.